Ayer, 28 de agosto, Tiger Woods cumplió 20 años desde que debutó en el profesionalismo. Sin dudas que estas dos décadas han sido vitales para el golf. Porque el carisma y lo que trasmitía este jugador en la cancha hicieron vibrar al público para hacer que este deporte adquisiera más popularidad en el mundo. Es innegable, Tiger provocó un antes y después en el golf.

Después de un año sin actividad, estos 20 años son un recuerdo que  pasaron como si nada. 

Y se le extraña a Woods. De hecho, no hay major que si el californiano está presente todas las apuestas cargan en él. O, por lo menos, la mayoría.

Este es Tiger. Hay muchos momentos en esos 20 años, pero el del hoyo 16 en el Masters es una obra maestra. Todavía se le paran los pelos a cualquiera.