Era un fin de semana para disfrutar, pero terminó siendo un verdadero dolor de cabeza. Bueno, al menos durante los 36 hoyos que se jugaron en el Abierto de Talca, que dejó más heridos que sanos.
Sí, porque para este año el Talca Country Club trajo algunos cambios. Cambios para el bien de la cancha, pero no para los scores. Solo siete vueltas bajo 80, de los 76 participantes, hubo entre los dos días del certamen. Brutal. Hablamos de una cantidad de 152 tarjetas en total. Pero no, no ha sido por mala la calidad de los particpantes. Al contrario, la evidencia está en los resultados del año pasado.
Francisco Lyon es el campeón del Abierto de Talca. Al fin y al cabo, es el que salió menos herido. El ganador despachó dos vueltas de 77 (+5) golpes para ganar por un palo a Andres Lyon (79 y 76 respectivamente), quien justamente se impuso en Varones. Mientras, el segundo lugar en esta última categoría fue para Juan Enrique Baltierra (80-76).
De toda esta carnicería que produjo Talca Country Club, una vuelta de 75 (+3) fue la que más luchó contra la cancha. Esa fue de Juvenal Soruco Valverde quien, a pesar de realizar el score más bajo del torneo, quedó 2º en Senior. Pues, justamente, el ganador de esa categoría fue Renato Guerra, quien era el defensor del título en el Abierto y que este fin de semana firmó tarjetas de 78 y 81 para ser bicampeón en Senior.
Con dolor de cabeza o no, se difrustró este Abierto de Talca. Porque a pesar que la cancha produzca cuánta migraña, finalmente importa que se siga realizando el torneo afán del Golf regional en Chile, aunque tomemos un tapsin por vuelta.