Foto: PGA Tour

¡“DJ, DJ, DJ, DJ, DJ! Sonaba desde el público en cada tiro de Dustin Johnson y más se aclamó cuando llegaba al 18 tras un hierrazo que la dejó lista para el birdie. Mejor golpe del día. Por lejos, porque con ese cerró una victoria en el US Open en contra la corriente.

Una confusión en el green 5 encendió las alarmas. A Dustin se le movió la pelota y siete hoyos después le avisaron que podía ser castigado y había que aclararlo cuando finalizara su vuelta. Insólito, nunca antes visto en el golf  y todos se volvieron en contra de la USGA. Johnson, líder en ese momento, tuvo que lidiar en su mente con el notición que le entregaron.

Así demostró lo duro que es. Porque le ganó a sus rivales y siempre se mantuvo firme con un preciso y potente drive que le generó todas las oportunidades. Pero también fuerte de mente. Duro de torcer, ni un posible castigo (que se lo dieron al final con un golpe) lograron botar al nuevo ganador del US Open, su primer major en su carrera.

Su ronda final de 69 (-1 y con un palo de castigo) lo hizo sumar -4 en total, contrario de las predicciones de Oakmont, que prometían un término de sobre par para el ganador. Dustin recitó un monólogo este domingo y ejerció un liderazgo único en el día para ser campeón.

Cuando hizo el birdie en el 18, Dustin fue abrazar a su caddie, hijo y esposa. Luego fue el turno con Jack Nicklaus, con el mismo que comparte un dato único: ambos ganaron su primer major en el US Open y Oakmont. No sé si serán 18 grandes lo que logre DJ, pero no hay duda que serán más.

Este jugador es una bestia con el drive. En esta cancha larga, con fairways angostos, roughs que hacen desaparecer la pelota y con bunkers en casi todo los hoyos, Dustin se atrevía a pegar cada tiro violento desde el tee. Sin filtro ni miedo en sus brazos. Porque con ese golpe se le abrió otro Oakmont, que ningún otro golfista podía ver. Por algo fue el mejor con el drive y más greens en regulación.

Al que seguía Dustin en el comienzo de la jornada, Shane Lowry, se cayó a pedazos. Nunca atacó a la cancha y Oakmont lo comenzó a absorber de a poquito. El colmo llegó cuando hizo tres putts seguidos en el 14,15 y 16 y solo había hecho esa cantidad sobre el green una vez durante esta semana. Así dejó tranquilo a Dustin y se conformó empatado en el 2º lugar con James Furyk y Scott Piercy, los tres con -1

Así solo cuatro jugadores culminaron bajo par en total y hoy siete golfistas bajaron los 70. El español Sergio García se cayó en los hoyos finales para terminar 5º empatado con el sudafricano Branden Grace. Jason Day empujó y tuvo que abandonar la lucha en la segunda vuelta cuando no se podía hacer más. Con +2 culminó 8º y Jordan Spieth cerró una participación en el 37º lugar.

Para los argentinos, Ángel Cabrera escaló hasta la 37º posición tras firmar un 71 (+1). Se va de Oakmont con grandes recuerdos  y con la pregunta si volverá a los 56 años en 2025, cuando nuevamente se celebre en esta cancha el US Open. Emiliano Grillo, que tiene toda la pinta para tomar la  vara que está dejando Pato,  culminó 54º con +13.

Al fin pudimos ver celebrar a Dustin Johnson en un major. Algún día se iba a dar y si el año pasado no lo hizo en Chambers Bay, era porque la vida le tenía guardada una mejor: ganar en Oakmont. El tiempo le dio la razón a DJ.