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Felipe Aguilar ha tenido un sólido estreno en el Nordea Masters. El chileno se metió de lleno en los puestos calientes y llega a la segunda ronda con chances de alcanzar a los primeros lugares en el torneo del European Tour.
En Suecia, como cualquier país nórdico, el clima ha sido el factor de los scores en la primera ronda. Y cuando este factor se cruza en el Masters Course del Barseback Golf Club, el juego no se trata de tirar buenos golpes. Comprende de estrategia y estar metalizado. Hoy sopló el viento y costó leer el campo. Apenas hubo 26 tarjetas bajo par. Cuota exigente, cuando normalmente en este circuito esa cifra se duplica.
Pero, bueno, en ese valioso grupo está Felipe Aguilar. El chileno salió con los dientes apretados esta semana para conseguir un buen resultado que lo saque del estanque que lleva durante esta temporada. Y lo hizo. Reaccionando como tal, una vuelta en montaña rusa. En los primeros nueve hoyos terminó dos bajo par. Pero en tres hoyos cambió el escenario con un bogey y doble. Aparecía el fantasma hasta que vino una reacción espléndida de dos birdies. En fin, como sea, Aguilar está instalado T15 tras su 72 (-1). Bien ubicado y cerca de Renato Paratore (-5) y Max Orrin (-5), punteros del torneo.
Buena noticia ha llegado desde Suecia. Nada ratificado eso sí. Queda otra ronda valiosa, donde si Aguilar sigue al son del bajo par seguramente no se despegará de estos puestos. Y bueno, si sigue quemando la misma cantidad de birdies- hoy anotó cinco en total- y evita uno que otro bogey, la ilusión nuevamente tocará las puertas del éxito.