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Antonio Costa se dio un fuerte apretón de manos con la cancha en el final del The Roar. Es que entre los dos se pegaron varios golpes durante los tres días. El primero lo pegó el chileno en la primera ronda. En el segundo lo recibió de vuelta. Hoy, en la última jornada, se dieron las manos para que firmara un par de cancha y conformarse en la 32ª posición del certamen válido por el Mena Tour y Big Easy.

Y fue otro de esos días complicados. Una fuerte lucha contra el Waterkloof Golf Club de Pretoria, Sudáfrica. El ataque para hacer birdies le funcionó: hizo cinco en total, tres en la primera vuelta y dos en la segunda. El problema, nuevamente, fueron los errores.

“Hice muchos birdies que era lo que quería, pero muchos errores también. Pero terminé contento porque hice muy buenos tiros en los últimos nueve hoyos. Hay que dar vuelta la página y prepararme bien para la segunda mitad de temporada”, aseguró el golfista.

No fue el cierre que quería. Los tres bogeys y otro doble bogey que anotó en la vuelta le dolieron para hacer un score de 72 y ubicarse 32º con -1 en el torneo. Su golf quedó con hambre, porque el juego no faltó. Las equivocaciones se pagan en esta cancha y Costa lo supo en estos tres días.

El campeonato quedó en manos del ganador de punta a punta el sudafricano Riekus Nortje con -13. Y este fue el final de la primera mitad de temporada del Mena Tour para luego volver a Dubai en Septiembre.

Costa tuvo un cierre con expectativas, porque seguramente se mantendrá entre los mejores del ranking de Orden de Mérito del circuito, que lleva pasajes a destacadas competencias. Los primeros cinco entrarán a la primera división del tour Sudafricano, el Sunshine Tour y los tres mejores a la última etapa de la qualy al Asian Tour.

Pero lo más importante es que del primero al cuarto reciben invitaciones a torneos del European Tour. El chileno antes de disputar el actual certamen se ubicaba tercero y podría caer puestos, pero seguramente se mantendrá en lugares destacados para luchar por el ascenso.

“Me voy contento con los resultados. Estuve parejo toda esta primera mitad de temporada, donde llevo las estadísticas de mis vueltas para así saber en qué tengo que trabajar y si comparo los primeros torneos con los últimos puedo ver que he mejorado en lo que al comienzo estaba débil”, concluye.

“Eso me demuestra que estoy en buen camino. Ahora tengo dos meses para seguir trabajando en mi juego y llegar bien preparado a la segunda mitad”.

El valdiviano eligió un camino claro en la andanza del golf y sabe perfectamente su objetivo. No fue en Chile, ni Sudamérica y tampoco en Europa. Las canchas de África y medio oriente nunca las olvidará, porque fue su comienzo y entrada a la dura competencia en este deporte. Quedan muchos hoyos por jugar todavía y Antonio ya hizo su primer birdie.