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Dicen que un handicap 10 jugando en el Campo Olímpico de Golf es imposible que haga menos de 90. Es que con lluvia y fuertes vientos se desarrolló la primera ronda del Aberto do Brasil por el PGA Tour Latinoamericano y dos chilenos se hicieron presente en el la difícil cancha de los JJOO.

Para Guillermo Pereira no fue un mal debut. A simple vista se puede pensar que sí porque entregó una tarjeta de 73 golpes (+2). Pero viendo el resto de los score hace pensar lo contrario. Solo hubo 15 tarjetas bajo par, 23 vueltas sobre 80 y un jugador que hizo 100 (+29). Sí, no leyó mal. 

Así que no está mal parado Mito para mañana. Al contrario. Está T25 y un par de golpes lo separan del Top 15. Ese acceso tiene una clave que sabe el chileno: jugar bien, especialmente sobre lo greens. 

Es que el putt parece ser la solución de una cancha donde el viento y la lluvia impiden desarrollar un juego agraciado. Ejemplo claro es el de Christian Espinoza. Vuelta para el olvido. En el Campo Olímpico firmó una tarjeta de 84 tiros (+13) que lo ubica T112 y solo un milagro golfisticos (por cierto, suceden hoy en día) le darán los pasajes para la tercera ronda. 

El más vivo de la jornada fue el estadounidense Paul Apyam, que aprovechó la serenidad en la mañana de la cancha para hacer 66(-5) y liderar en solitario el torneo. Pero ahora veremos cómo reacciona en la tarde, contrario de cómo enfrentó el Campo. Porque los que jugaron a esa hora la mataron a palos.