Viajar jugando golf puede ser el mejor trabajo del mundo. Se conocen lugares que nunca pensaste estar en tu vida y en cada torneo vas aprendiendo algo nuevo. Haces muy buenas amistades en todas partes, de esos que duran para siempre. Creo que el nivel de satisfacción que se siente cuando las cosas salen bien, hace que cualquier sacrificio valga la pena. Porque a pesar de tener tantas cosas positivas, también hay que hacer un sacrificio constante al estar lejos de tu casa, familia y amigos.

El nivel de frustración puede ser alto cuando las cosas no salen bien. Todos los golfistas entienden perfecto la satisfacción de hacer un birdie y la frustración de un bogey. Soy Antonio Costa y este es mi primer año jugando en el MENA Tour (Middle East North Africa Tour). Esta temporada no ha estado exenta de esas sensaciones. Han habido momentos en los que dan ganas de volver a Chile y no terminar el desafío, pero por suerte han habido muchos más días en los que dan ganas de seguir adelante.

Salir de mi país por el golf puede sonar como una decisión difícil de tomar para algunos, pero es bastante simple para otros. El nivel de compromiso que tengas con este deporte y tus objetivos pueden determinar el nivel de dificultad de esa decisión.

Además, es muy importante definir bien lo que quieres lograr y crear un plan en base a ese objetivo. Me gusta ver que cada vez hay más chilenos que deciden estudiar en Estados Unidos para jugar golf universitario. Es una muy buena preparación para ser profesional.

La reducción de torneos profesionales en el calendario nacional de alguna forma obliga a muchos jugadores a buscar opciones en otros lados. A veces el camino que hay que seguir es poco convencional y es demasiado importante estar rodeado de gente que apoye lo que estás haciendo. Tengo la suerte de hacer lo que me gusta. Pero sería imposible sin el tremendo apoyo que recibo de muchas personas, porque gracias a ellos a es que me mantengo motivado para dejar a Chile lo más alto que pueda.

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