Foto: Manuel Morales

Objetivo cumplido. Matías Calderón logró clasificar a la segunda y última fase del Q-School para el Sunshine Tour. De esta manera solo falta un paso para que ingrese a ese circuito, tradicional del golf sudafricano y entrada para el European Tour.

El chileno anotó una última vuelta de 76 (+4) que lo ubicó T12 (-4), suficiente para jugar la etapa clave. Era necesario quedar entre los 25 mejores del torneo en el State Mines de Sudáfrica. Así, con el notable 67 (-5) de la tercera ronda, puso toda la carne y este viernes se la sirvió.

Sí, no fue el mejor remate. Sobre todo para lo que venía haciendo el chileno durante los últimos tres días. Qué importa. Se logró clasificar y el chileno anda fino tanto con su golf como en la manera que enfrenta en la cancha desde el tiro uno. Ahora queda lo más importante, cuya fase final se jugará durante la próxima semana para acompañar en el Sunshine Tour a su compatriota y partner Antonio Costa.

Matías ha validado toda su exitosa temporada durante esta semana en Sudáfrica. Impecable. Sólido desde el tee, pasando por el green, hasta la cabeza necesaria para cerrar buenas vueltas. El chileno está contruyendo su propio camino. Ni hay que molestarlo. Desde chico, cuando no era de interés que participara en los Sudamericanos y Copa Los Andes, estaba calladito. Él seguía. Con el clavo y martillo. Trabajando como un lobo solitario. No lo tenemos en la cima, pero hoy ha ratificado que es uno de los que proyecta el gran futuro para el golf chileno.