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Rodríguez no solo se enamoró del deporte, supo también que tenía cualidades y tuvo testigos, porque a sus 15 años lo invitaron a jugar en un torneo de caddies que, por cierto, ganó ante los mismísimos profesionales. Ese triunfo, sin embargo, no le sirvió de nada. No recibió ningún apoyo para dedicarse y aquel momento fue clave para tomar una decisión que cambió su vida.
Así Rodríguez cruzó el desierto de Coahuila en solitario para irse indocumentado a Estados Unidos. Llegó, tras episodios que solo él puede contar, a Arkansas donde pudo conseguir un trabajo en mantenimientos en canchas de golf. Por supuesto que en sus tiempos libres se escapaba para jugar una vuelta. Sin embargo, producto de una riña en un partido de fútbol, la policía estadounidense ubicó al mexicano y fue devuelto a su país natal.
José de Jesús Rodríguez quería ser golfista a toda costa. Su regreso a México, sin embargo, no fue un retroceso. El destino lo llevó ahí en 2006 porque conoció a Alfonso Vallejo, reconocido empresario farmacéutico, quien luego apoyó al mexicano para jugar la Gira Negra Modelo en México. Se hizo profesional y no tardó más que un año en darse cuenta que tenía un talento impresionante tras ganar un torneo y ser el novato del año.
De ahí para adelante Rodríguez solo tenía que demostrar en resultados. Sin embargo, sus problemas para ingresar a Estados Unidos le impidieron aprovechar una gran oportunidad, ya que fue invitado a disputar un torneo en el PGA Tour de Canadá en suelo estadounidense. Por sus claros antecedentes, le negaron la vida y no pudo ir.
Este hecho no le privó al mexicano seguir participando, porque aprovechó una gran oportunidad con el circuito Negra Modelo. Esa competencia, junto al PGA Tour de Canadá, organizaron el Abierto de México en 2011. Rodríguez ganó ese torneo y así consiguió estatus en el circuito canadiense, donde al mes logró otro triunfo en el Bayview Place Cardtronics Open. Finalmente ese año acabó 11° en la Orden de Mérito y aunque no fue suficiente para llegar al Web.com (En ese minuto se llamaba Nationwide), sí pudo ser invitado al Mayakoba Championship, torneo del PGA Tour en México.
Hay mucho más por contar de Rodríguez y se necesitaría un libro o una película en Hollywood para narrar esta increíble historia de golf. Lo que luego vivió el mexicano fueron gajes del oficio que, a la postre, lo instalaron en el PGA Tour Latinoamérica. Ahí  ganó la Orden de Mérito en 2017. Así llegó al Web.com Tour y ayer aseguró su estadía para el PGA Tour, un sueño que partió cuando quiso irse por el desierto cuando solo era un adolescente.