Foto: Warren Little/Getty Images Europe
Felipe Aguilar ha quedado eliminado del Trofeo Hassan II. Definitivamente una cancha que no le va, lo mismo que el principio de año, cuyo calendario del European Tour no ha calzado con su juego.
El chileno no ha empezado el año con el pie derecho. Y no tiene por qué urgirle. Es un inicio que en los últimos años le ha traído problemas desde 2013.  Este 2017, en los siete torneos que ha disputado, solo ha superado tres cortes y su mejor resultado ha sido puesto 41º. El año pasado, donde el valdiviano llegó a la final de Dubai, safó solo dos veces el corte en sus primeros ocho certámenes. Mientras que en el 2015, fue mucho mejor (una eliminación de siete campeonatos), pero su mejor resultado fue un Top 40. O sea, esas canchas que se juegan en África y Medio oriente, no le han quedado para nada a Aguilar.
Ahora el circuito se traslada a China, un lugar agradable para el chileno. La róxima semana se desarrolla el Shenzen International, donde en sus últimas cuatro ediciones ha llegado el fin de semana. Luego viene el Volvo China Open , que el año pasado acarició el título finalizando 2º.
Hoy fue su «despedida» de este trozo del calendario. Aguilar no se acomodó en el Red course del Royal Golf Dar Es Salam. En esta clase de canchas el drive y los hierros tienen que ser muy prcisos yerrar pueden quedar en un doble bogey, como los dos que ha anotado el chileno en esta segunda jornada. En total, una tarjeta de 78(+5) y otra de 79 (+6) lo hace abandonar Marruecos para preparse en suelos asiáticos.