Foto: Chile Golf
Cuando se atraviesa por un excelente momento, como es el caso del golf chileno, una pregunta que se cruza por la cabeza es si habrán futuras generaciones que vayan transitando por el mismo camino. El panorama es alentador, porque hay un chico que se llama Cristóbal Sepúlveda y que desea portar esa mochila.
Cristóbal es el N°1 del Ránking Nacional en Pre Juveniles. En el inicio de su entrevista para esta nota, le preguntamos si asume el rol de ser la próxima promesa del golf chileno. No lo pensó dos veces y dijo que sí. Él es Critóbal Sepúlveda, jugador de las Brisas de Santo Domingo y de 14 años que quiere tomar el fierro caliente que está dejando Joaco Niemann, Toto Gana y compañía.
Una de las rectificaciones por la que hoy es catalogado como promesa, entre otros motivos, es por su reciente triunfo en la Copa Alianza del Pacífico 2018. Cristóbal lo ganó en equipos representando a la delegación chilena, pero fue por lejos su victoria individual que más llamó la atención. El Pre Juveniles se impuso por 16 golpes de diferencia con su más cercano perseguidor luego de firmar tarjetas de 71 (-1), 71 (-1) y 70 (-2). Pero hay más: sus vueltas bajo par durante todas las rondas le permitió tener el mejor acumulado de todo el certamen superando, incluso, a los juveniles.
«El mejor momento que he tenido en mi vida en una vuelta de golf y del que mejor me acuerdo fue ahora en Perú cuando metí el putter para ganar», sostuvo Tóbal, como le dicen muchos.
Esta es la segundo victoria de Sepúlveda en el extranjero y el chileno admite que su buen juego en el drive le ayudó hacer buen score para llevarse la victoria. «Mi clave para hacer poco fue desde la salida y la cancha igual era corta por los que se me hizo fácil atacar banderas y subirme de dos en varios par 5″, concluyó.
Cristóbal está «graduado» de esta clase de torneos y preparado para saltar a las ligas mayores. Por eso mismo, aunque no tiene nada confirmado sobre su calendario, sus planes están en disputar el IMG en San Diego, el Optimist y el Sudamericano Pre-Juvenil en septiembre. Tres torneos que, justamente, los ganó Joaquín Niemann. Mientras que sus objetivos claros para el 2018 son permanecer en el liderato del Ranking Nacional por la categoría Pre Juvenil, meterse entre el Top 3 del Juvenil y así poder entrar al World Amateur Golf Ranking. Solo así, por ejemplo, se puede abrir un hueco para el LAAC.
El juego de Cristóbal Sepúlveda
Ahora está en pleno proceso de crecimiento para establecerse como golfista. Pero hoy, admitido por él y su coach, es considerado como un jugador sólido con las maderas y pegador largo. Mientras que su tiro favorito «es con el 56° medio swing de 60 yardas con harto spin», confiesa el propio Tóbal.
De todos modos es Edo Miquel, su coach en EM Academy, quien tiene un completo panorama sobre el juego de su pupilo. «Es un jugador que pega fuerte, pero también muy completo en general. No tiene tantas debilidades, sino que todavía está en proceso de maduración y falta pulir su estrategia de cancha y su actitud», confiesa Miquel.
Hay algo en Cristóbal que une la virtud y el defecto. Es, exactamente, su actitud. Por una parte, tiene un lado apasionado por el golf y en cualquier aspecto de la vida, tanto en lo deportivo como en lo laboral, la pasión cumple un rol esencial para lograr el éxito. Sepúlveda le encanta el golf y eso lo puede llevar a lo alto, pero su fanatismo también trae consecuencias con la frustración.
«Cristóbal tiene un gran futuro. Su potencial es grande y está en pleno proceso de maduración, hablamos de un jugador que es apasionado y que le encanta el juego. Disfruta mucho. Pero hay veces que se frustra por su pasión. Eso es bueno, porque le importa ser mejor, pero hay momentos que no le permite sacar lo mejor de él para desarrollar la vuelta cuando se pone difícil. Es chico y hay niños que se demoran en madurar esa parte. Lo bueno de esto es que tiene un súper potencial y se le está mejorando esa actitud en la cancha. Está en eso y en pleno proceso de maduración», describe Edo Miquel.
Para este tema, tomaron cartas al asunto. «Se está trabajando al respecto; no solo conmigo, también va a un psicólogo y tiene una familia por detrás que lo apoya. Sus padres se preocupan mucho de su juego y que él logre su máximo potencial. Esa es una ayuda gigante. No sé si cuando mejore esto va explotar, es una suma de todo y ahora está en plena evolución técnica, definiendo su swing y cuerpo, porque está en una edad transitoria para los jugadores. Va bien y llevo tres años con Cristóbal y ha ido cada vez mejor», dice Edo.
Vemos a una joya al que hay que pulir. Su golf, desde lo técnico, es completo y poco jugadores tienen ese don y sobre todo desde pequeño. Su talón de aquiles es su temperamento, pero el mismo Cristóbal demuestra que su proceso de maduración va por buen camino cuando le preguntamos qué es lo esencial para jugar bien. «Siempre darse buenos ánimos», su respuesta. Es su proceso, al que echamos un vistazo y vimos sus primeros buenos resultados, pero que en realidad solo apreciamos la punta del iceberg. Ya hay mucho más por descubrir.