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El irlandés Shane Lowry instala un dilema incómodo en Oakmont: ¿Ganará un europeo el US Open? En ese caso sería la primera vez que los del viejo continente triunfaran de manera consecutiva en los dos primeros majors del año. La conspiración se hace presente y en la suspendida jornada por falta de luz indica que no es nada descabellado que pase este domingo, pues Lowry lidera por dos con -5.

Está lleno de curiosidad este US Open. Cualquier cosa puede pasar. Partiendo la jornada se definió el corte y cuando inició la tercera ronda comenzaron a aclararse los candidatos al título. El irlandés al final tomó ventaja y sumergió al liderado. De a poco. Con -3 para el día y -5 en total finalizó en el hoyo 15, mirando para abajo con la oportunidad perfecta para consolidarse en terreno americano.

Nueve de los últimos diez campeones de este torneo acabaron los primeros 36 hoyos en el tercer puesto o mejor. No es el caso de Shane. Pero sí para el estadounidense Andrew Landry, la sorpresa de Oakmont. Dicen que se caerá y hasta ahora no se ha caído. A principio de semana le dijo a su padre “Voy a ganar el US Open”. ¿Por qué no? El jugador debutante en el PGA Tour juega al par y en esta cancha es la mejor fórmula. Además, sobre el green es letal. Tiene las condiciones para levantar una victoria y este domingo retoma en el hoyo 14 con tres bajo.

En el tercer puestos con -2 están tres golfistas con mucha hambre. Los tres suman en majors nueve segundos lugares, 25 Top 5 y 48 Top Ten. Ellos son Dustin Johnson, Sergio García y Lee Westwood, todos de envergadura que no tienen títulos de “Grandes”.

Dustin quedó +2 para el día. Mala vuelta y tiene la oportunidad de renacer este domingo. El estadounidense es el jugador con más top 5 en majors desde 2010 y el año pasado culminó 2º el año pasado. Mientras que García tiene dos Top 5 en el US Open y Lee dos tercer puestos.

Y todo parece que habrá un debutante ganador de major y US Open. 6º está el sudafricano Branden Grace con -1 que, hasta el momento, empata el mejor score de la tarjeta con 66(-4) con Jason Day, que tiene +1 en el 8º puesto.

En Oakmont aún existen garantías. Pero los greens están cada vez más rápidos y el viento como que tiene ganas de soplar. Al menos hoy dejó víctimas de renombre. Phil Mickelson quedó eliminado y por primera vez en su carrera no supera el corte en el Masters y US Open en un mismo año. También sucedió con Rory McIlroy, que rompe una racha de nueve majors consecutivos terminando top 25. Justin Rose, Henrik Stenson (retirado), Rickie Fowler, Hideki Matsuyama, entre otros, también se fueron para sus casas.

En los latinos luchan para una buena actuación. Ángel Cabrera es amigazo de Oakmont y con cualquier resultado se irá feliz. O eso creo. Hoy el cordobés quedó a tres banderas por disputar con +6 en total. Mientras que Emiliano Grillo no embocó casi nada. Solo un birdie en el 3 que lo tiene 51º con +8 luego de firmar una tarjeta de 75 (+5). Por su parte, Jordan Spieth tuvo momentos que daban a la ilusión para defender su título. Sin embargo terminó par para la ronda y +4 en total que lo ubica 29º.

Es casi imposible arrojar un pronóstico para mañana. Con las banderas que colocaron en los greens habrá pocos bajos score, pero siempre uno se inspira y ese será el que gané el US Open. Si es un europeo el golf norteamericano estará de luto y la ceremonia solo será de cortesía.