Aparte de Justin Rose, el gran ganador fue el golf. Fue una larga espera para que este deporte volviera a la cita olímpica. En el fin de su primera jornada podemos decir que todo fue un éxito y que en Río 2016 se colocó la primera semilla para futuros eventos.

Primero, porque hubo el nivel alto en la competencia. El ganador fue Rose, actual Nº12 del mundo (noveno a partir del lunes) y en su palmarés cuenta con un US Open del 2013. La plata se la llevó Henrik Stenson, campeón del Open Championship 2016 con todos los records. Y, por último, el bronce se lo colgó el estadounidense Matt Kuchar, triunfante del Players 2012.

Además, en el Top 15 del tablero, nos encontramos jugadores como Rafa Cabrera Bello (T5),  Kiradech Aphibarnrat (T8), Sergio García (T8), Bubba Watson (T8), , Emiliano Grillo (T8), Pattrick Reed (T11), Byeon Hun An (T11), David Lingmerth (T11) y Martin Kaymer (T15), todos ellos pertenecientes al PGA Tour y con excelente nivel. 

En ambiente no hay discusiones. Este domingo el Campo Olímpico de Golf parecía una final de major. Esas de las antiguas, porque sobre el final, cuando Rose y Stenson caminaban para sus pelotas en el 18, la gente se colaba en el fairway como si fuera el The Open Championship. Hoy en día no se permite la entrada del público y por falta de seguridad no se pudo frenar la circulación de la gente, lo que terminó siendo un punto a favor.

Las cifras reflejaron el ambiente golfístico que hubo en Río. Más de 15 mil personas vieron la final en cancha. Estaba repleto y muchos se quedaron sin entradas para este domingo.

Sobre la cancha tampoco hay discusiones. El Campo Olímpico, diseño de Gil Hanse, nos enseñó un recorrido interesante y no sencillo. Estuvo a la altura y con un viento que muchas veces jugó más a favor que en contra. Un par bunkers tipo links en la mitad del fairway pudo ser más complicadas para las partidas. Pero, en fin, cumplió con la expectativa.

Más encima el ganador fue un inglés. Rose calzó perfecto en el perfil. De vez en cuando hay que respetar la tradición y fue oportuno que un británico se llevara los honores tras 112 años.

De todas maneras, de aquí para adelante, el golf olímpico seguirá creciendo y en Rio 2016 se colocó la primera semilla. Bueno, por último, se confirmó que ningún presente -desde el público, la organización, los caddies, hasta los jugadores -recibió la picadura del zica.