Por: José Miguel Jaramillo. | Instagram @fotografiaem.cl
En cada victoria, siempre se esconde un momento que fue clave para terminar ganando. En el Volvo Abierto de Chile sucedió con Jared Wolfe, quien tuvo que aguantar y harto para lograr un nuevo triunfo en el PGA Tour Latinoamérica.
Todo ocurrió en el hoyo 12. Nicolás Echavarría la subió de dos tiros en el par 5 y luego erraría un eagle de dos metros que le hubiese significado tomar individualmente el liderato. Justamente en el grupo de atrás venía Wolfe, que en ese entonces estaba en la cima del tablero. Al mismo tiempo, además, Horacio León erraba otro putt de metro par birdie en el 15 y que también le hubiese permitido ser puntero. Todo se cuadró para el estadounidense.
Wolfe debía aguantar un liderato que tenía a muchos pretendientes y el par 5 del 12 era ideal para aprovechar. En ese hoyo, de hecho, fue donde confirmó su confianza para ganar. Pero no porque lo revolvería con birdie o un águila; fue un par sacado de la manga. Desde el tee no tiró un mal drive, pero cayó al rough de la derecha y aunque no quedó perfectamente puesta, era suficiente para pegarle y acercarla a green. El estadounidense, sin embargo, se tenía confianza para subirla de a dos. Finalmente llegó tarde al impacto de la pelota y su tiro se fue al hazard de la izquierda. Dropeó y con nuevamente desde el rough la puso a seis metros de la bandera. Cualquiera se hubiese ido con los dos putters – tenía una caída en costillas y por cierto muy rápida- pero acabó metiéndola por el centro del hoyo.
El estadounidense se fue con un par de oro y luego se mantuvo hasta rematar con birdie en el 18. Momentos claves para ganar, no siempre esos tienen que ser birdies o eagles bonitos, pues el hoyo 12 fue el peor del día, pero ahí se depositó la adrenalina que lo ayudó a no fallar ningún tiro más para ganar.

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