Foto: Francois Nel/Getty Images Europe
Era casi un hecho de que Felipe Aguilar iba a alcanzar a jugar solo unos hoyos en la segunda ronda del Omega Dubai Desert Classic. El viento azotó con fuerza en el Emirates Golf Club y el chileno se va hasta mañana bajo un valioso puesto T5.
Una decisión sensata de la organización que, seguramente, trajo la alegría del chileno. La cosa pintaba fea. En los ocho hoyos trascurridos tuvo que arreglársela con ráfagas de hasta 60 kilómetros por hora. Una locura pegarle así. Y en eso pudo hacer cuatro pares, tres bogeys y un birdie para colocarse Top 5 con -4 en total. Y la escena podría ser aún más valiosa. Aguilar saldrá este sábado en la mañana a disputar la tercera jornada y si se suspende otra vez alcanzará a salir a la cancha cuando todavía el viento corra más  «despacio». O eso esperamos.
La medida, por cierto, trajo celos de otros jugadores. No por la suspensión en sí. Pues muchos han tenido que jugar sus 36 bajo la furia del viento, pues ayer salieron en la tarde y hoy, cuando partieron por la mañana, no pudieron evitar las ráfagas. Pero es así el golf. Ley pareja.
Ha rugido tanto el viento en Dubai que en el Hoyo 6 un árbol cayó y ese fue el detonante para la paralización del torneo. Una muestra clara de que el European Tour no es un circuito que le queda a los talones del PGA Tour. Se juega en buen nivel y bajo estas condiciones, una combinación feroz para cada golfista. Así fue la escena.

Aguilar se puede ir tranquilo hasta mañana por aguantar en el Top 5. Sin embargo, a los de arriba poco les importó el viento. George Coetzee alcanzó a jugar hasta el 8 para ser el nuevo líder con -8. Venía -3 hoy hasta el aviso de suspensión. Mientras que Sergio García, quien lo sigue con -8, aguantó su -1 hasta el 5.