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Hideki Matsuyama está dando que hablar en estos momentos en el círculo del golf mundial. Saliendo segundo la semana pasada, ahora con pruebas demustra que ese título no se va a ir. El japonés inscribió un score de 65 golpes (-7) que lo tiene en lo alto con -13 en el WGC HSBC Champions.

El nipón brilla y sacude con todo lo que viene de frente. Su swing es tan sereno que si encaja en un día bueno demuestra lo que lo que ha hecho en estos 36 hoyos: 19 birdies en el Sheshan International. En la tabla lleva tres golpes de ventaja sobre el escocés Russel Knox, un jugador que da clases como le pega a lo híbridos y el estadounidense Bill Hass.

Hoy no solamente fue un gran día para el japonés. Emiliano Grillo despertó en China. Sólido para el chaqueño, que encajó seis birdies y un bogey para hacer la tercer mejor tarjeta del día. Cuidado con «Emi», porque están en son de ataque: del 30º avanzó hasta el 13º y quiere más.

Otro que está con la palabra ataque en la frente es Rory McIlroy. Que se abroche el cinturón Matsuyama, porque el norirlandés viene de cabeza. Hoy anotó un firme -6 para escalar hasta el lugar T7 (-7). Seis palos de diferencia con el japonés, una misión difícil de ejecutar.

El que hoy no aprovechó su ventaja fue Rickie Fowler. En realidad, está con la mismo tónica que se la ha visto en el 2016: un jugador muy irregular. Muy cambiante en las rondas. En Shangai no fue la excepción: ayer -7 y hoy +1.

A estas alturas ya podemos descartar  figuras como Adam Scott (hoy 80 para quedar +5), Dustin Johnson (+3), Pattrick Reed (+9) y Jimmy Walker (+13). Sí, la cancha trae un engaño que molesta a ciertos jugadores. En especial el venezolano Jhonattan Vegas (+6) que no ubica el camino.

Este es el highlights del húmedo y fuerte viento que tuvieron los jugadores. Pero que Matsuyama se las ha arreglado por lejos de la mejor forma.