Foto: Puro Golf
Matías Calderón ha llegado al golf gracias al destino.  Cuando era pequeño, en séptimo básico, le lesionó la rodilla practicando esquí, su gran afición en ese momento. Más de una década después, en noviembre de 2016, apostaba entrar al LAAC como Amateur. No pudo. Entonces se hizo profesional y el destino le regaló dos victorias en sus primeras tres participaciones. Esta es la entrevista del golfista chileno del momento, que suma tres triunfos en ochos disputados y donde el 73% de sus vueltas fueron bajo par durante esta temporada.
¿Te imaginaste empezar así?
Sinceramente, cuando decidí hacerme profesional, traté de no ponerme muchos objetivos con temas de resultados. Mucha gente me dijo que el cambio te podía afectar. Así que no pensé mucho en la plata y solo trataba de jugar y pasarlo bien. Después del Abierto de Chile, donde cumplí con mi meta de pasar el corte, fui con la misma mentalidad al Polo. Llegué hasta la tercera ronda tranquilo y terminé jugando muy bien hasta ganar.
¿Esa última vuelta en el Abierto del Polo fue la que te dio confianza para el resto del verano y ganar dos veces más?
De todas maneras. Ganar el primero me dio la confianza para creer que tengo el nivel de pelear arriba. Porque en el Polo fue uno de los abiertos con los mejores field. Estaban todos, menos Felipe Aguilar.
Tu carrera como profesional partió de manera intensa. ¿Pero te faltó más en el amateurismo como, por ejemplo, jugar el LAAC?
No me hice profesional en el Abierto de Los Leones por eso mismo. Esperaba que cerrara la lista y no entré. Al LAAC se llega por el Ranking Mundial y cerraba, si no me equivoco, entre septiembre y octubre, justo en el momento que obtuve los puntos con el Mena Tour. Si hubiesen entrado esos puntos, llegaba seguro al LAAC. Así que me hice profesional cuando me di cuenta que los ocho elegidos para ir Panamá confirmaron que iban a disputar el torneo.
¿Quedó una deuda en el golf amateur?
He hablado ese tema con mucha gente. Yo nunca jugué un Sudamericano Amateur, ni Copa Los Andes. Nunca se me dio la chance ni me invitaron a jugar las clasificaciones. Por ese lado hubo una deuda, porque son entretenidos esos campeonatos. Pero por otro lado, cuando hablaba con el Pelón (Hugo León), me decía que todo pasaba por algo. No clasifiqué a este tipo de torneos, me terminé haciendo profesional y gané dos de los tres primeros. Todo pasa por algo.
Hablando del destino. Cuando chico te lesionaste la rodilla practicando esquí. Si nunca hubiese pasado esa lesión, ¿serías golfista?
No sé… Me gustaba el esquí, pero tampoco me veía dedicando mi vida a ese deporte. Nunca fue opción como carrera profesional. Aunque sí me dedicaba más al esquí que al golf. Puede ser que la lesión fue determinante. Cosas del destino
Pelota con la que ganó el Abierto de Santa Augusta
Seguro estás en uno de los mejores momentos de tu carrera. ¿Qué has pensado para mantenerte en ese ritmo?
No me quiero tranquilizar, conformar y tampoco parar. Por eso sigo entrenando y metiéndole.
Tu golf está puro. El 73% de tus vueltas fueron bajo par durante esta temporada. ¿El putter fue clave u otros tiros?
En el último tiempo de lo que más he mejorado es el putter y es lo que más he entrenado en el último tiempo. Pero todas las vueltas son distintas. No tengo solo una clave. Hay días en el driver, hierros y putter. En el primer día de Santa Augusta jugué muy bien el putter, el segundo de tee a green y el tercero dentro de las 100 yardas dejé demasiadas pelotas cerca.
¿Tienes un consejo para puttear bien?
Lo que más practico son putters cortos. Como de metro-metro y medio. Esos son claves. Porque de la forma en que lo veo yo es que el putter de un metro vale igual que un drive de 300 yardas al medio del fairway. Y esos tipos de putts los tienes mucho en una vuelta, sobre todo si estás agresivo. Si no fallo ninguno de esos es imposible que haga harto palo.
¿Es una buena manera de saber jugar mal metiendo esos putts?
De todas maneras, y jugando bien también, porque te permite ser agresivo. Son esos putts de birdie.
¿Otros consejos para saber jugar mal o bien?
Saber dónde fallar. A una bandera larga nunca puedes jugarla pasada y a una corta a la izquierda, no debes fallarla por la izquierda. Saber elegir los errores y lo mismo desde el tee. No es lo mismo que errar una pelota hacia los árboles que fuera de cancha. Por ahí va la cosa y esas son mis claves al menos. Fallo por el lado bueno.
¿Cuándo empiezas y cuándo terminas de jugar golf en el día?
Generalmente, empezamos en el Polo a las 8 con EM Academy tirando pelotas hasta eso de las 10 para tomar desayuno. Después seguimos tirando pelotas hasta la hora de almuerzo. De ahí, dependiendo del día, vemos si jugamos un partido entre nosotros en la tarde o vamos a otra cancha.
Cuando juegas con presión, ¿tratas de relajarte o te metes en tu mundo?
Soy más relajado. Me gusta ir conversando con el público. Me entretiene. Mientras más presión tengo, mejor lo paso. Hay que pasarlo bien en el campeonato. Uno hace el trabajo en la previa del torneo.
¿Cuál ha sido el momento más nervioso de tu carrera jugando golf?
En el Q-School del European Tour. Me apreté al 100% en la primera etapa. Se pasan muchas cosas por la cabeza. Es un campeonato caro. A mí me pasa en las competencias en general que si juegas mal, tengo el siguiente campeonato o ronda para recuperarme. Pero si en el Q-School andas mal en el primer día, no habrá segunda etapa. El otro momento nervioso fue porque jugué con jugadores de muy alto nivel. Me tocó compartir salida con unos que ya habían tenido la tarjeta del circuito.
¿Tu meta es llegar al European Tour?
De todas maneras.
¿Jugarás el Q-School a fin de año?
Ese es mi objetivo. Queda mucho así que no lo he pensado tanto. Pero de todas maneras quiero jugarla.
Primero tienes que pasar por la Qualy del Sunshine Tour. Cuéntame de ese programa.
Estoy yendo a la Qualy súper tranquilo, porque si no llego a pasar me quedo con el Mena Tour para jugar todo el año.
¿Te creas un personaje jugando golf o eres simplemente Matías Calderón?
Trato ser yo mismo. Soy una persona relajada en la mayoría de los aspectos en la vida y aplico eso en la cancha.
¿El jugador chileno que más te gusta por cómo juega?
Lamentablemente tengo que excluir a Felipe Aguilar, porque nunca he jugado con él. Pelón y Santiago Russi me gustan. Tienen mucho control cuando le pegan y eso es vital.
¿Te sirvió el regreso de Hugo León a la competencia chilena?
De todas maneras, Pelón jugó en el Web.com Tour. Es un jugadorazo. Entonces si le puedo competir a él es porque puedo llegar más lejos.
¿Quién ha sido el mejor golfista con el que has jugado?
Pep Angels, español (European Tour). Jugué con él en el College. Jugadorazo.
En el European Tour se jugó un torneo con una innovadora modalidad de tres rondas Stroke Play y la final de Match. ¿Lo aplicarías en Chile?
¡No! Lo que me pasa es que si en las primeras tres vueltas le sacas seis palos al segundo no te beneficia en nada. Es injusto. Por algo los campeonatos se hacen a cuatro rondas.
Si tienes que elegir una cancha para jugar el Abierto de Chile, ¿cuál?
Hacienda de Chicureo con greens duros.
Puedes elegir cualquier cuarto para jugar. ¿Quiénes?
Tiger Woods, Payne Stewart y Sergio García, que me gusta demasiado por cómo le pega a la pelota.
¿Una cancha que te acomode?
Me gustan las canchas largas. Mientras más difícil, más me entretiene.
¿Qué amateur te gusta mucho para el futuro del golf chileno aparte de Niemann, Gana y compañía?
Me gusta mucho cómo juega el pre juvenil Cristóbal Sepúlveda. Y de los universitarios Cristóbal del Solar y Yayo Correa.

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