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Ver golf -y encima, por televsión-, no es el panorama perfecto. En ese caso es más divertido jugarlo que verlo. Pero lo que ocurrió en la jornada final del Honda Classic fue tan emocionante como una final de la Champions League de Fútbol. Tan peleado estaba el desenlace en el PGA National (Champion Course) que a tres hoyos del final, habían ocho jugadores separados por dos golpes. Un espectáculo. 
Unos habían terminado, otros jugando el último hoyo y el grupo final en la mitad de la Trampa del Oso. Increíble panorámica se vio en la trasmisión, mientras unos ofrecían un espectáculo. Brooks Koepka metía un gran último putt para subirse al carro y quedar puntero. Pura remontada hubo esta jornada en Palm Beach, para partir porque Wyndham Clark, Vijay Singh y Kyoung-Hoon Lee, los tres mejores antes que empezara en la ronda, se fueron cayendo de a poco.
Y si a racha nos referimos, hay apuntar a lo que hizo Rickie Fowler. Simplemente galáctico. Llegaba con cinco bajo a par a los últimos cuatro hoyos; es decir, a la Trampa de Oso, y terminó -8. ¿Cómo? Birdie en el 15, otro en el 17 mediante un kilométrico putt y rematada épica en el 18 con una sacada de bunker para luego embocar desde dos metros. Rickie y Koepka esperaban a Mitchell, que llegaba al tee del 18 con -8 y la oportunidad de su vida para ganar.
Mitchell, que jugó en el PGA Tour Latinoamérica y luego en el Web.com Tour para llegar hasta aquí, tuvo un final soñado. Ni el mejor vidente anunciaría que él iba a ser campeón este domingo, pero un cierre de lujo protagonizó para ganar. En sus últimos siete hoyos embocó cuatro birdies y el último, en el 18, fue como ese sueño que alguna vez ha tenido un golfista. Todos lo esperaban a él. Drive al bunker de fairway y la sacó a buena. Hierro para dejarla a cinco metros y caja. Un putt glorioso para nunca olvidar y que le permitió celebrar por primera vez en el PGA Tour. Antes había quedado 2° en el Corales Open de República Dominicana y 3° en Bryron Nelson, pero el destino le deparaba una celebración única, logrando un triunfo nada menos que en el PGA National Champion Course, uno de los campos más complejos del Tour.

Finalmente, Vijay Singh finalizó en el sexto puesto. El jugador de Islas Fiji quería ser el golfista más veterano en ganar en el PGA Tour con sus 56 años (52, Sam Snead) y para ello luchó toda la semana, donde incluso llegó hasta el 17 con fe. El oceánico tenía que hacer un birdie más y quería zafar de la Trampa del Oso para llegar al par 5 del hoyo 18 con su chance. Sin embargo, el par 3 del 17 le negó la oportunidad y un bogey crucificó toda oportunidad.
Joaquín Niemann, por su parte, tuvo un pequeño avance en el tablero y finalizó 59° (+3) tras firmar tarjeta de 71 (+1). El chileno nunca pudo ganarle al difícil campo durante la semana, aunque tampoco recibió una paliza, donde la peor vuelta fue un 71 y la mejor 70. Así superó el corte que le da más tiraje para ganar más confianza con su juego.
Joaco seguirá jugando esta semana que viene en el Arnold Palmer Invitational, otro torneo de envergadura y con varias estrellas presentes, entre ellos Tiger Woods, donde ha ganado ocho veces. Si consigue un resultado muy positivo en Bay Hill, Joaco podría meterse en el field del Players Championship, evento subsiguiente.