Foto: Armando Peñafiel/ Puro Golf
Una cierta localía ejercía Maximiliano Orueta. No es socio de Angostura Country Club, pero sí de Los Lirios. Dos canchas que se se separan por pocos kilómetros y que destacan en la región de Ohiggins. Esa pequeña similitud, sea o no, influyó en la última jornada del XV Abierto de Golf de Mostazal.
Orueta ganó el torneo de Angostura Country Club con todas de la ley. Como se debe. Y su triunfo, trabajado día a día con la regularidad como hilo conductor, tuvo un desenlace emocionante. Se impuso en playoff para ganarle a Benjamín Saíz-Wenz y Jan Hallema. Sí, contra dos que en su primer día, donde hicieron bajo par, parecían los claros favoritos para llevarse la victoria. Pero no. Orueta fue, al fin y al cabo, el que mejor supo manejar esta cancha y no digan que su antecedente de jugar en Los Lirios no determinó en su triunfo.
En Damas, hubo otro desenlace épico. Antonia Matte dio la gracia durante este domingo. Llegaba con seis palos de diferencia con Sofía Morgan y Anto se lo empató para forzar un playoff. Un desempate que dejaba a un duelo desequilibrado. Porque Mientras Matte llegaba a flor tras su remontada, donde hizo 71 (-1) con cinco birdies, Morgan tenía que encender esa chispa que nunca prendió durante los 18 hoyos. Otro golpe da la mejor chilena en juveniles, demostrando que su camiseta en Copa Los Andes es justa y que la toballa blanca no existe en su golf. 
En Pre-Senior, nuevamente, ganó Cristián Fornés. Este jugador sigue imponíenose en esta categoría para continuar demostrando que si juegan en Varones, como lo hizo en el Interclubles, da el ancho para pelear por una victoria. Así termina este torneo, con la cancha como protagonista y que a futuro seguirá dando de qué hablar, especialmente si para el próximo año vemos a los profesionales durante los tres días.