Emiliano Grillo puede respirar tranquilo. Cómo habrá sido la primera noche en Río del argentino sin saber dónde estaban sus palos. Pero ahora le llegaron y podrá debutar en los Juegos Olímpicos con total normalidad.

«Nunca más te dejo ir…Hasta el próximo vuelo», comentó con su clásico humor en su cuenta de Twitter. 

El Chaqueño tendrá suficiente tiempo para entrenar con sus palos y estar con la misma motivación que tuvo expectante en la previa a Río 2016 para ganar la medalla de oro. No hay excusas. 

Ahora solo falta el celular de Aguilar y los latinos pueden comenzar con paz su participación en la tercera edición del golf en los JJOO tras 112 años de ausencia.