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Emiliano Grillo vivió lo que se llama intensidad en la tercera ronda del The Memorial Tournamente. En una jornada inspiarada, pero solo con un erros al final, terminó rozando el lidearto.

Y claro, ser puntero se le fue como el agua entre los dedos. De un tiro a otro. Pero siempre se le vio al chaqueño, casi igual que ayer.  La concentración de nuevo fue un compañero fiel. Solo él y el Miurfield Village Golf Club. Fue así que se motivó para alcanzar la punta en gran parte del día, porque puede y quiere ganar.

En la ida anotó tres birdies. El primero, en el hoyo 2, un par 4 donde aprovechó su fuerte drive para dejarla a 121 yardas de la bandera. Wedge y putt, nada más. Después aprovechó un par 5 para seguir la tónica de ayer: dos potentes maderas y suficientes dos putters. Lo mismo en el hoyo 7, otro par 5.

Al regreso sabía que no tenía que parar con esa ofensiva, ni el más estrecho espacio hay que entregar. Más birdies lo mantenían en los primeros lugares. Así es el PGA Tour, no te deja descansar  y tomar un respiro en el juego. Y en los primeros tres hoyos no anotó ninguno.

Pero en el 13 volvió el convencimiento en un par 4 de 455 yardas. Drive de 311 y 150 hacia la bandera para dejarla a más de 6 metros y adentro. Así volvió la motivación, un grito del cielo de Ohio que generó la ilusión del argentino. Se puede ganar, claro. Un bogey en el 14 dejó en vano la gracia del hoyo anterior, pero al siguiente aprovechó un par 5 para bajarse de nuevo.

Par en el 16 y pausa por lluvia. Al regreso llegó el fatídico hoyo 17, Y Grillo volvió fríopara perder la oportunidad de salir en la última salida del domingo. Tras caer en el rough la subió de a tres al green y tres putts para hacer un doble bogey. En el 18 marcó un par para firmar 70(-2) que no reflejó su nivel. Pero así es este deporte. Ahora quedó con -13 y justamente a dos del estadounidense Matt Kuchar, el único líder.

Mañana será un día interesante y la mente de Grillo está más ganadora que nunca. Al ataque.