Hoy fue Augusta el que puso las condiciones en el segundo día del Masters. Pocos acataron y finalmente pagaron en una jornada donde todos los jugadores tuvieron algún problema durante su recorrido.

Entre los 89 participantes, tres argentinos y un costarricense lucharon para lograr su objetivo. Dos de ellos pudieron sobrevivir y podrán jugar este sábado la tercera ronda del primer major del año.

Emiliano Grillo y Angel Cabrera no destiñeron en su representación por Latinoamérica. En ese especial “Emi”, quien mantuvo un sólido juego durante su recorrido. Hoy llegó con el acumulado de -1 al tee del uno, donde comenzó con bogey.

En el 2 aprovechó las facilidades que entrega el par 5 para hacer birdie, pero nuevamente se subió al siguiente. Otro bogey apareció en el 6 y el chaqueño tuvo respuesta de inmediato cuando se despachó un bonito birdie en la bandera del 7.

Para la segunda vuelta, y con +1 en total, entró dispuesto a mantener su score para no quedar comprometido con el corte y ojalá encontrar una puerta para aprovechar. Y así lo hizo. A pesar que anotó bogey en el 11, el hoyo más difícil, tuvo una reacción bárbara con birdies en el 12, donde embocó un putt de 4 metros y otro en el 15.

En ese momento el par de cancha que tenía en su acumulado lo dejaba top ten y entrababa de lleno a pelear el título para el tercer día. Pero hoy muchos fallaron en el 16, un par 3 que te compromete con el agua y donde el viento sobló fuerte a lo alto. Grillo no fue la excepción y un doble bogey, más otro bogey en el 18 le hicieron firmar una tarjeta de 75 golpes (+3) para quedar tres sobre el par en el casillero 23º de la tabla.

En su segundo major disputado logró superar otro corte (PGA Championship, 2015) y demostró frialdad en Augusta, cuya cancha a los debutantes se las pone cuesta arriba. Mañana se repetirá el viento en Georgia, por lo que la concentración para el argentino debe ser igual como lo hizo el primer día. Una buena ronda lo dejaría en los primeros lugares, pero se tiene que cuidar de los errores, puesto que el campo está sensible y cualquier desconcentración se paga caro.

Grillo comparte también lugar con Cabrera, quien repitió su tarjeta y firmó 71(+1). Pato tuvo una vuelta muy parecida a la de ayer, con altos y bajos. Dos bogeys  marcó en la ida y en el regreso se inspiró, pero nuevamente un hoyo lo hizo pagar.

En el 10 fue birdie y llegó a puro par hasta el 15, donde ayer se despachó un 9. Esta vez también la tuvo difícil en ese hoyo y realizó un doble bogey que lo dejaba cuatro sobre el par a tres banderas por disputar. En su mente el cordobés claramente se le cruzó la palabra corte y como con presión funciona a toda máquina, embocó dos birdies seguidos en el 16 y 17 para irse a dormir con un +2 que no lo deja muerto.

Historias distintas vivieron Fabián Gómez y Paul Chaplet. El argentino comenzaba este viernes con +5 en el cuerpo y hubiese tenido que mantenerse para llegar al sábado. No fue así porque sumó ocho bogeys y ningún birdie para hacer 80 (+8) y quedar eliminado con +13, muy lejos de las pretensiones del corte. Para el costarricense es otro tema, el sueño lo vivió: con 16 años puede decir que jugó el Masters Augusta. Sus tarjetas de 83 (+11) y 82 (+10) quedarán solo en la anécdota.

Este sábado es un día crucial para los aspirantes de la chaqueta verde, quien quiera ganar tendrá que estar letal en la tercera ronda del Masters. En el caso de los argentinos está más difícil, pero no imposible. Grillo puede tener una puerta, pero estar entre los primeros 20 podría ser un premio y estoy seguro que más de una vez estará cerca de la chaqueta verde.

Mientras que Cabrera tendrá que estar dispuesto superar los sábados que tuvo cuando obtuvo el primer y segundo puesto, en 2009 y 2013 respectivamente. En esos dos años hizo 69 (-3) en la tercera ronda, pero esta vez tendrá que ser mejor la vuelta para volver a vestirse de verde.

De los dos, Grillo será el primero en salir cuando lo haga con el estadounidense Kevin Na y dos salidas atrás Cabrera estará acompañado del local Kevin Streelman.