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La afirmación no son por una mera estadística. Sí, Henrik Stenson salió campeón del Open Championship con 264 golpes (-20), cuyo score batió el récord de la cantidad de tiros en 72 hoyos más bajo de un Major y del par en un Open (-20), superando a Tiger Woods.

Pero también empató el resultado más bajo del par en un Grande (Jason Day, PGA Championship). Esto es increíble. Y más aún porque su 63 (-8) fue el mejor cierre de un ganador en un Abierto Británico. Nadie más lo hizo que el sueco.

Pero estos registros no son el único motivo por el que Stenson es el mejor ganador de un Grande que, por cierto, fue su primero. Su maravilla de juego lo avala. En la semana hizo vueltas de 68 (-3), 65 (-6), 68 (-3) y 63 (-9). Este último score lo deja como el jugador Nº29 que lo hace en un major y séptimo en la ronda final ganando el título. Súmele que trabajó contra toda la presión de Mickelson, que nunca se despegó del palo de diferencia hasta que llegaron al 16.

Stenson hizo 10 birdies en sus 18. Y eso que empezó con un bogey en el 1 por sus tres putts, igual que en el hoyo 11. Solo dos errores de un jugador que tuvo una vuelta impecable desde el tee a la partida. En el momento clímax del partido, cuando iban iguales, partiendo el 14, el sueco se manda tres birdies seguidos. Por eso es el mejor ganador de la historia.

Su triunfo venía con mucho sabor. Stenson cargaba una mochila pesada por sus Top 10 y ningún título en un major, porque ningún hombre de su país ganó un Grande, porque desde 1923 no había victorias de un europeo en Royal Troon y porque los últimos seis triunfadores en esta cancha por este torneo fueron estadounidenses. Además, si quiere agregar más condimento, Stenson es el jugador con mayor edad en conquistar un Open en esta cancha (40).

Si sumamos todos los registros que destapó de la olla, se puede llegar a concluir, sin cuestionamientos, que este jugador es el mejor ganador de un major. Más allá de algunos épicos triunfos de Tiger, Nicklaus, Miller y otros más, el de Stenson supera los límites, especialmente por su juego. En toda la semana fue el que más apuntó greens con 56 de 72 y el que más birdies embocó con 25. La historia entera del golf está pasando al frente de nuestros ojos.