Jason Day impone su presencia en la elite del golf. Ahora no es cualquier jugador, otorga una ambición en su juego para no soltar su poder que  lo tiene como Nº1 del mundo. Una mezcla de carácter, fuerza y precisión moldean a un golfista que está dispuesto a quedar en la historia de este deporte y el The Players Championship fue la principal degustación de ese proceso que nos ofreció el australiano.

Day vino preparado para este torneo, cuya mente mandó un mensaje a su juego para comenzar y terminar ganando. Su trabajomental es letal. Más allá de su arrasador putter, conserva una calma que no lo apura para ganar. Mantiene el ritmo en el swing y lo que piensa en toda la vuelta. Un par de dobles bogeys en la tercera ronda hicieron dudar del oceánico, pero Sawgrass estaba mañoso y no fue un capricho del jugador. Nos tardó en demostrar que fue capaz de levantarse e hizo dos birdies, suficiente para no soltar su liderato.

Y el jueves mandó su primer mensaje de su presencia. Igualando el record de cancha, tomó el tributo de ser líder y con ganas de no soltarlo más, porque en el suspendido día viernes le faltaron cuatro hoyos por terminar y mantuvo alejado su nombre de los otros en la tabla que lo decía todo.

El sábado mostró su primera señal de humano.  Que a pesar de haber cumplido cuatro hoyos en bajo par, se encontró con unos primeros nueve que puso en problemas en el bunker, mañas del golf que Day las respetó para volver a atacar. Sus dos doble bogeys solamente evitaron que no se extendiera la distancia y terminó llegando el domingo con cuatro de diferencia.

Y así tranquilamente fue manteniendo esa distancia hasta el final y su más cercano rival precisamente quedó a cuatro tiros. Day ganó un torneo lanzando tres birdies en el regreso, luego de dos bogeys en la primera vuelta que solo mantuvieron al espectador en línea. Porque Day siempre fue el ganador, de punta a punta, y levantó un triunfo con -15 para anotar su  nombre por primera vez en el The Players Championship. Su tercer título del año y décimo del circuito.

El estadounidense Kevin Chappell celebró un segundo lugar con -11 y otros cuatro jugadores con -10 empatados en el tercer puesto, entre ellos el norteamericano Justin Tomas que hizo el mejor score de la jornada con 65 (-7).

Rory McIlroy está en proceso de sus cambios y pronto vendrá los buenos resultados. Mientras arroja un poco de irregularidad, se ubicó 12º con -7 en total y tendrá que alimentar más su convicción para ponerse a la altura de Day. Pero al norirlandés le vendrá su momento, tarde o temprano, y volverá a recuperar su poderío que se le está yendo de las manos. Y para Sergio García es más triste, porque se fue de Sawgrass, una cancha en que ha ganado, en la 54ª posición con +2. Su juego no atraviesa por el mejor momento de su carrera.

La actuación final de los latinos no fue la mejor. Y el buen comienzo de Jhonattan Vegas no lo pudo mantener y finalizó 57º con +3. Lo siguió el colombiano Camilo Villegas en el casillero 70  y el argentino Fabián Gómez con +8. Superar el corte para cualquier jugador es positivo y los tres tuvieron buenos intentos en una cancha que en los últimos dos días mostró sus garras.

Así termina una nueva edición del Players, con un nuevo ganador y confirmando que el torneo es un quinto major, porque la calidad de los jugadores que la ganan y el ambiente que se arma durante la semana moldean un evento prestigioso en el mundo del golf.

Por otro lado tenemos un poderío que cada vez es más estrechado y Day lo quiere tener solo para él. Si  mientras Jordan Spieth estuvo en las Bahamas, el australiano estaba entrenando.  El tiempo le está empezando a dar la razón.