LAAC/ Enrique Berardi
Joaquín Niemann está desatado. Matador. 64 (-8) en la segunda ronda del Abierto de Granadilla y su distancia con el 2º es de ocho golpes.
Joaco va -14 en los dos días. Sin control. Ni siquiera está dando opciones. Una cosa es ganar sobre el final por ocho tiros, pero instalar esa distancia cuando llevamos dos rondas es brutal. Es más. Otra vuelta parecida y los profesionales ni se preocuparán del torneo. Adiós al trofeo, vamos por el cheque.
Antes de pasarnos de lleno al Abierto es necesario cuál fue el conducto regular que llevó a Niemann a este escenario. La práctica hace el maestro. Este chico desde noviembre no ha parado: Abierto del PWCC, Brisas de Santo Domingo, Argentina Open, Copa Los Andes, Abierto del Sport, Abierto del Polo, Orange Bowl, LAAC, Sudamericano Amateur y Granadilla. El más chico de todos es el que más tiene tiraje.
Y, de seguir así, tendremos un campeonato aparte en profesionales. Hugo León es el «puntero». 70 (-2) ayer y 68 (-4) el  viernes, seis bajo en total que confirma la encendida temporada que ha tenido este jugador.
Lo siguen Antonio Costa (-4) y tres jugadores con -3: Santiago Russi, Nico Geyer y Benja Letelier. El de Rinconada de Chillán ha sabido manejar la presión en una de las canchas más difíciles de Chile. Este viernes anotó una vuelta de 71 (-1) y no deja de sorprender.
La cancha estuvo menos cruel: de siete subieron a nueve las vueltas bajo par y hubo tres bajo 70: Niemann (64), León (68) y Carlos Baquedano (68). Pero también dejó sus victimas. Juan Pablo Vargas, que partió como mejor profesionales con -3, hizo 83 (+11) y quedó fuera del corte. Pero tampoco ha sido un infierno y se sabe que esta cancha en cualquier momento se desata.