Tarde o temprano Felipe Aguilar iba a recibir su boleta por el gran gesto que tuvo en el Nedbank Challenge, segundo torneo de las Series Finales del European Tour.

Su lección de deportividad al descalificarse por firmar mal la tarjeta trajo sus frutos. El chileno, que había quedado 62º en el Race to Dubai y supuestamente iba a estar fuera del DP World Tour Championship, tuvo un tiro a favor para poder estar presente en el gran certamen. Sean dioses, el cielo, la energía, la atracción o lo que sea, pero lo cierto es que esucharon esta noticia para hacer el efecto positivo.

Fueron Russell Knox y Graeme McDowell quienes no oprtaron por jugar en Dubai. Así le dieron la plaza al 61º ( Raphael Jacquelon) y el 62º, Aguilar. De esta manera, el Valdiviano estará por tercera vez en este torneo compartiendo con figuras mundiales como Rory McIlroy, Henrik Stenson, Sergio García, entre otros.

Quienes conocen a Aguilar saben que su gesto no soprende. Si hay un golfista innato ese es Felipe. Juega bien, humilde, constante y sobre todo ético. Su estadía en Dubai será un placer, pero no cabe la menor duda que no se quedará conforme con solo jugar el torneo. A pesar que llega con menos opciones que el resto, todavía puede pescar un cupo para el The Open 2017.

Para ello tendría que quedar 30º en el ranking final. Es decir, en el torneo coger un Top 5 y depender de otros resultados. Muy difícil. No hay duda. Pero su hambre y la oportunidad que recibió para llegar al campeonato pueden jugar a favor.

No hay nada definido. Un score mal escrito cambió todo el destino de Felipe, aunque haya clasificado a Dubai. Quizás le esté preparando uno mejor y solo lo sabremos el próximo 17 de noviembre cuando arranque el DP World Tour Championship.