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El estadounidense Brooks Koepka ha ganado el US Open con autoridad. Apenas tomó el liderato este domingo en Erin Hills no lo soltó más. Estuvo como una máquina hoy, de tee a green, para ganar su primer Major.
Un jugador de 27 años que, sin ser famoso como otros cracks mundiales, ha ganado lo suficiente. No pudo entrar a ningún circuito en Estados Unidos y se fue a Europa. Ahí ganó tres torneos Challenge Tour en un año y luego triunfó en el European Tour. Así volvió a casa, con una victoria entre medio en Japón, para ganar su primer certamen del PGA Tour. Un trota mundos que hoy se consagró en Erin Hills. Y de la mejor forma, porque su -16 empató el acumulado más bajo en 72 hoyos de este US Open junto a Rory McIlroy.
Qué no se ha hecho este año en Erin Hills. Cancha debutante en el US Open y la destrozaron. Dos récords históricos, que nunca se habían logrado en este torneo, se cumplieron esta semana en Wisconsis.  Koepka fue el más regular. Calladito llegó hasta la cima. Porque cada jugador que brillaba un día, se caía al siguiente. Mientras que Brooks siempre bajó el par y en tres ocasiones los 70. Piano a piano.
Otra curiosidad de este US Open es que por sexta vez consecutiva un Major se gana por un primerizo. El desgobierno en el golf es claro y Koepka se sube al carro de los jóvenes golfistas que quieren hacer algo más que ganar un Grande.