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Under Armour es la segunda marca deportiva más potente de Estados Unidos después de Nike. La razones son varias, pero hay una influyente y que no se puede negar: Jordan Spieth.
Desde que la marca firmó con Spieth, Under Armour ha triplicado su valor. Es, sin duda, el gran negocio de su vida y tuvieron que tener un ojo biónico para saber que el texano iba hacer la próxima figura del golf mundial. Todo empezó en julio del 2012, durante el verano de Estados Unidos, cuando Jordan jugaba sus primeros torneos en el PGA Tour, con apenas 18 años.
Spieth había tenido experiencia en el PGA Tour, tras haber jugado algunos torneos. Por lo mismo, Ryan Kuehl, ex jugador de la NFL que colgó sus botines para ser ojeador de Under Armour, fue a la primera ronda del AT&T National, donde le comentaron de un chico que prometía. “Empecé a seguirlo a partir de su cuarto hoyo, no desde el principio. Los ojeadores de la NFL siempre me habían dicho que si realmente quieres evaluar bien a un jugador tienes que verlo cuando ellos creen que nadie les está viendo. Cuando un jugador sabe que un ojeador lo está viendo, se esfuerza más, así que por eso decidí verlo a partir de su cuarto hoyo y no desde el primero, donde siempre hay más ojos mirando”, explicó Kuehl años después (traducción Ten Golf). 
El ojeador nortemaricano se dio cuenta que Spieth portaba algo más que el resto de los jugadores. Cualquiera se hubiese notado en su score, que finalmente fueron dos vueltas de 75 golpes que ni cerca lo dejó del corte. Pero Khuel fue más allá. Se fijó en detalles, en su actitud, su interacción con el público y en la relación de pan y mantequilla con su caddie que tiene hasta el día de hoy. Hubo más, una visión de que la proyección en este chico iba hacer algo más que ganar torneos. Y así fue, porque más allá de sus victorias en el PGA Tour y en los Majors que ha ganado, Jordan causa un efecto increíble con el público. Es, din duda, uno de los más queridos y un jugador de época.
El ojeador se fue convencido de que ese era el jugador que necesitaba Under Armour, una marca que tenía jugadores del montón en el PGA Tour, pero que con Spieth cambió todo. Porque también el norteamericano, a su corta edad, no le hablaba otra cosa que ganar.  “Desde el primer momento me habló de ganar. El golf es un deporte donde jugando más o menos bien puedes ganarte la vida de una manera cómoda, sin embargo, él no hablaba de dinero o estabilidad, no pensaba en top ten o meterse en el top 50 del mundo», decía Kuehl. 
Un año después de ese primer contacto, en enero del 2013, Under Armour firma con Spieth. Desde esa fecha, la marca ha triplicado su valor y más. Jordan prueba una nueva vestimenta y las ventas se disparan. Ejemplo más notorio es cuando usó un corta viento en el Open Championship del 2015 y el lunes siguiente estaba agotado, igual que sus cinturones o cuando ganó el British el año pasado. Es un efecto tan grande que solo se compara con el impacto de Tiger Woods. Mientras, Ryan Kuehl terminó siendo vicepresidente de la marca. El negocio de su vida.