Crédito Foto: Club de Golf Granadilla
La vida después de un golfista que compitió internacionalmente toma diferentes caminos. Uno frecuente, pero no fácil, es la instrucción. Esa es la nueva faceta de Christian Espinoza, golfista chileno que jugó por años en el PGA Tour Latinoamérica y que hoy es el director de Aguilar Golf Coach Academy, fundada por Felipe Aguilar, siendo la academia oficial del Club de Golf Hacienda de Chicureo.
Si en un inicio Espinoza era una promesa como golfista, ahora también lo es como instructor en el golf chileno.  Es un coach joven – 29 años-  y con poco andar en esta materia: “Siempre he sido partidario de ir quemando etapas. Recién llevo un año en esto de la instrucción. He ido aprendiendo y conociéndome como entrenador. Tengo una perspectiva diferente como jugador y coach”, expresa Christian.
“Él ha sido un gran motor en la academia. De hecho, es socio también. Tiene muy buen ojo, buena técnica y mucha disciplina para trabajar. Es un gran motivador y muy dedicado a sus alumnos”, sostuvo Felipe Aguilar, fundador de la academia, sobre Espinoza, quien hoy cumple varios roles como instructor.
Espinoza de a poco se ha ido desenvolviendo como instructor, enseñando desde niños de alto rendimiento hasta jugadores de un gran nivel que superan los 40 años. Por ejemplo, ya ve con buenos ojos lo que está haciendo Samuel Trucco, de 7 años, actual campeón de su categoría en el Golf Action del Club de Polo. Martín Saldoval, otro de sus alumnos con 10 años, también ha logrado destacadas actuaciones en el circuito de menores.
A los niños mencionados y otros más, Espinoza los instruye en la academia de alto rendimiento. Pero también enseña por cuenta propia a jugadores de la «vieja guardia» o de otra escuela. A su equipo se han sumado Juan León Barbarovic, Juan León Obrecht y Martín León. Ricardo Abogabir, Tomás Flanagan, Felipe González, entre otros. “Ellos son jugadores buenos hoy en día y a sus edades respectivas, dicen que todavía se puede jugar un mejor golf. Llegaron con ese planteamiento”, señala.
Espinoza también asumió un gran desafío, pues un nuevo alumno joven y con mucho futuro se unió a sus filas. Se trata de Benjamín Saiz Wenz (4° del Ranking Nacional y representante de la Federación Chilena de Golf en el extranjero), quien lo eligió como instructor y ambos se trazaron como objetivo, entre ceja y ceja, el Latin American Amateur 2020. “Si no se da este objetivo, ese año pasaremos al profesionalismo. Benja posee casi todos los factores que uno debe cumplir en el golf. Técnicamente es muy bueno y también tiene una determinación y una disciplina de trabajo admirable. Realmente es un gusto trabajar con él y lo pillo en un gran momento”.
De la competencia a la instrucción…
Cerca del año 2017, se fundó la academia por Felipe Aguilar. El ex campeón del European Tour partió con Santiago Russi y Hugo Contreras, quienes luego intentaron convencer a Espinoza para unirse al equipo.
“Yo me uní el año pasado. Antes estaba en un punto de mi carrera que me estaba cuestionando de seguir o no, y justo se me presentó el proyecto. Me lo venían ofreciendo hace tiempo y no quería acceder, porque de cierta forma estaba renunciando a mis objetivos”, cuenta Espinoza.
Luego agregó: “A veces en la vida, todo pasa por algo. Eso me llevó hoy en día estar trabajando en esto, que realmente nunca pensé que me podía dar tanta satisfacción. “Felipe (Aguilar) y Santiago (Russi) me decían que estaba pintado para esto, que me necesitaban y así empecé a partir de a poco”.
El rol de Espinoza es multifuncional. Dirige la Escuela Formativa y en la academia de alto rendimiento aplica su conocimiento de la enseñanza directamente con el jugador.
Me gusta ser completo en todas las áreas. En juego corto soy muy bueno, entiendo bastante” sostiene Espinoza, quien agrega que su enseñanza en la academia pone énfasis no solo en lo técnico. “También es importante enfocarse para que los jugadores sepan cómo desenvolverse dentro de la cancha. Eso es algo que pocos lo hacen. Muchos enseñan la técnica, pero es diferente traducirlo en una vuelta. Esto es coaching de golf”.
Según Espinoza, el jugador ocupa un 20% de los factores que hay que cumplir en una vuelta y por ello surge la idea de que hay que prepararlos de una forma que sepan enfrentarse a las adversidades. “Es muy diferente enseñarle a cómo pegar a la pelota, pero lo más importante es prepararlo para lo que va a sentir en la cancha. Me refiero a manejar las emociones, mantener la calma, ser disciplinados y todas estas tipos de cosas hacen que el jugador rinda. Hay que mirar las cosas buenas y de las malas aprender”.
Finalmente, siendo ex jugador y actual entrenador, Espinoza nos cuenta su perspectiva del golf, luego de vivirlo de dos maneras distintas: Es algo muy abstracto. Es muy difícil sentirlo de una sola forma, como algo concreto. Es la única disciplina en la que personalmente puedo sentirme como el rey del mundo y a los cinco minutos me siento lo peor. Si te lo tomas de una perspectiva equivocada,  uno lo puede pasar muy mal y lo veo todos los días. No importa el nivel del jugador, si algo malo les pasa en el deporte se amargan o al revés, se sienten eufóricos.  Es muy emocional”.

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