Ariya Jutanugarn, of Thailand, stands with the LPGA Volvik Championship trophy after winning the golf tournament at the Travis Pointe Country Club, Sunday, May 29, 2016 in Ann Arbor, Mich. Jutanugarn is holding up three fingers to signify that she has won three LPGA tournaments in a row. (AP Photo/Jose Juarez)

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Para que las mujeres se motiven. La tailandesa Ariya Jutanugarn antes de llegar a mayo de este año era un golfista del LPGA normal y corriente. Y de un momento a otro se transformó para ser ahora una sensación del golf femenino.

El domingo salió campeona del LPGA Volvik Championship y fue el tercero título consecutivo en el circuito. ¿Leyó bien? Después de imponerse con un acumulado de -15, consiguió un tricampeonato, cuyo logro es el primero desde que lo hizo la Nº2 del mundo, la surcoreana Inbee Park, por el 2013. Pero lo más sorprendente, por lejos, es que es la primera jugadora en ganar sus primeros tres torneos de manera consecutiva. Increíble.

No es una mera inspiración. Aquí hay talento. Jutanugarn levantó su última victoria a punta de 4 birdies en los últimos 6 hoyos. Es que, además, tiene frialdad para decidir a favor suyo en estos momentos.

Si vimos algo brutal con Spieth sobre el green, lo mismo es para Ariya. Una mujer que mete muchos putters y birdies. Y cuando alguien tiene este fuerte puede hacer lo que quiera. No triunfó antes porque si hacía una vuelta fenomenal, la siguiente era horrenda. Deambulaba siempre la irregularidad. Pero ahora su potencial lo maneja a su antojo y el resultado es a la vista.

De la cadena se ha soltado y por fin remató esas victorias que tanto tenía acumulados. Y claro, la joven neozelandesa Lydia Ko, Nº1 del planeta, debe tener cuidado, porque Ariya ya avisó: “Mi próximo objetivo es ganar un grande”. No tiene que esperar mucho porque se acerca en unas semanas el KPMG Women’s LPGA Championship y el desafío será letal para gobernar en el mundo del golf femenino.