Foto: West Florida Golf Tour
Hugo León volvió a la victoria. Sea donde sea, el sabor del triunfo deja una grata conclusión. Y Pelón tuvo esa sensación cuando ganó este miércoles en el Palm Aire Masters del West Florida Golf Tour, donde con vueltas de 66 (-4), 68 (-2) y 63 (-7) se impuso ante los estadounidenses Sebastían Mark, Michael Visacki y el argentino Jorge Fernández Valdés.
Detrás del triunfo, no siempre está la calidad del jugador. Por su puesto que Pelón es un jugadorazo. Pero su caddie se debe llevar un honor. Rodrigo Viejo, patner de los hermanos León, ha logrado una tremenda racha este 2017.
A partir del Abierto de Cachagua, en enero de este año, Viejo le llevó los palos a Hugo. En ese torneo salió segundo y a la semana siguiente ganó en Marbella. Así terminó siendo el mejor de la temporada de verano, llevándose la victoria en el Tour del Pacífico. Su caddie, sin duda, echó mano.
Después, en marzo, llegaron a ligas mayores. Pelón fue invitado al Puerto Rico Open del PGA Tour. A pesar que el chileno no superó el corte, Viejo vivió una gran experiencia y no cualquiera se para de caddie en un torneo así. Y parece que sirvió. Porque meses después Rodrigo le llevó los palos a Horacio León para la Qualy del PGA Tour de Canadá. Lora ganó esa clasificación por cinco golpes de diferencia y consiguió estatus completo para todo el 2017 en el circuito canadiense.
Y ahora Hugo gana en un torneo con buen nivel en Florida. Coincidencia no es. Calidad de los jugadores no se duda. Pero que el caddie haya estado presente en cuatro triunfos (dos en el extranjero) es porque es un buen compañero de campo. Pero queda más. Para el próximo jueves habrá un desafío mayor para Viejo, le llevará los palos a Pelón para el Barbasol Championship del PGA Tour. Bravo.