Foto: Sunshine Tour
Los golfistas chilenos durante este 2018 tuvieron éxito en el extranjero y otros no. De todas maneras, la sensación es mucha más buena que mala. Porque si hablamos de éxito, tenemos que referirnos a Joaquín Niemann, pero también hubo otros que marcaron el ritmo a su manera y dieron que hablar por su resultados.
Nos referimos a Matías Calderon, quien fue la “sorpresa” del 2018 en el golf chileno. El golfista nacional jugó ocho torneos en el European Tour, sin tener que disputar una Q-School previa. Merito propio y ganado en cancha. Todo partió a principio de año cuando ganó su primer título en el Sunshine Tour. Ese triunfo le permitió entrada a algunos campeonatos del Viejo Continente.
Sus mejores actuaciones en el European Tour fueron en el tramo final del año. Calderón terminó 21° en el South African Open y 34° en el Alfred Dunhill Championship. Eso le da una gran expectativa al chileno, pues gracias a esos resultados se encumbre en la posición 57° de la Race to Dubai Championship y con un seguro estatus condicional en el circuito, por lo que este 2019 podría seguir jugando en esa competencia. El nacional no se achica estando en ese nivel:
“Creo que aún me falta cuando se trata de consistencia para poder hacerlo más seguido, pero sí creo poder ponerme en una buena posición para pelear un torneo cuando tenga semanas buenas“, sostuvo el chileno, quien cree que no solamente puede competir en ese circuito, sino que también tener el nivel para pelear por una victoria.
La competencia más segura que tendrá el jugador del Club de Golf La Dehesa será en el Challenge Tour. Calderón también tuvo acción en ese circuito, disputando seis torneos y donde su mejor resultado fue un lugar 14°. Posición, por cierto, mentirosa, ya que toda la semana estuvo incluso luchando por el título entre los mejores, pero un último mal día lo dejó sin chances. En este Tour, Mati tiene una categoría que le permitirá jugar en varios torneos.
El proceso de Calderón fue rápido. A finales de 2016 se hizo profesional y de inmediato supo de victoria cuando ganó en el Abierto del Polo y luego consecutivamente en Cachagua (2018). Un estreno que fue validando de a poco. En el Abierto de Santa Augusta repitió victoria hasta que se fue convenciendo de actuar en el extranjero.
Y un detalle clave del chileno fue aterrizar los pies sobre la tierra. No se tenía que volver loco pensando que podría jugar en cualquier lado. No se dirigió a ningún circuito satélite del PGA Tour ni del European Tour. Llegó hasta Sudáfrica para jugar en el Sunshine Tour, un circuito que no es referente para dar entrada a otros tours pero que sí fue perfecto para la adaptación (desde ahí empezaron Ernie Els, Loouis Osthuizen, Brandon Grance, entre muchos más).
En 2017 jugó todo el año en el Sunshine Tour, donde aprendió, adaptó y vivió un proceso que tuvo resultados en el 2018. El 11 de febrero del presente año Matías Calderón ganó su primer título en el extranjero y en ese circuito. Y fue ese triunfo que le abrió muchas ventanas: pudo meterse para jugar en Europa y lo seguirá haciendo para este 2019. Pero, además, el chileno le tocó ser el número 1 de Chile al desplazar a un inamovible Felipe Aguilar. De hecho, su entrada al Top 500 lo ayudó a obtener invitaciones a torneos en el Viejo Continente y jugar la Qualy final del US Open, donde tuvo un inicio brillante que dio la ilusión para jugar su primero Major.
Por último, Calderón jugó en la Q-School del European Tour. En la primera fase arrasó, igual que en la segunda. En la final no pudo dar el ancho hasta que se conformó sin superar un corte, que de igual manera le dio estatus en el Challenge Tour. Ahí jugará el chileno este 2019 y será su objetivo para seguir escalando en su carrera.
Voy a terminar la temporada del Sunshine Tour. Si no me equivoco, me aseguré un cupo en el Tour Championship (50 mejores de la temporada). Después me voy a centrar en los torneos que entre en el Challenge Tour“.
Calderón afirma, además, que es lo que más le impresionó en el European Tour: “Lo que más me ha impresionado es el nivel de organización de los eventos y el fanatismo de la gente. No se me va a olvidar nunca la cantidad de gente que había en Dinamarca considerando el mal pronóstico de tiempo y frío que hacía”. 
Así va aprendiendo un jugador que empezó rápido, pero siempre con un proceso y que este 2018 nos confirmó que efectivamente será un jugador que dará que hablar mucho para el futuro, ojalá para este 2019.

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