Este viernes Jordan Spieth nuevamente despertó como líder del Masters. Ninguna novedad para el texano, quien lleva cinco jornadas como puntero del primer major del año.

Es que la jornada de ayer el estadounidense fue letal. En los greens no perdonó y embocó seis birdies. Errores casi no cometió y los que hizo los arregló mediante dos putts que tuvo para par a más o menos tres metros y medio. El buen juego que demostró lo tiene punteando y muchos creen que ganará otra vez.

Pero Spieth, además, registró nuevas marcas en el Augusta National. Su tarjeta de 66 golpes (-6) le permitió realizar una novena vuelta seguida de par de cancha o menos (solo una vez ha firmado un 72).

Y fue un score que está dejando huellas grandes en la que parece ser su cancha favorita. Hacía 50 años que el último ganador del torneo no lideraba en solitario el jueves en Augusta. Y ahora rompió ese hito que conservaba Jack Nickalus hace medio siglo. Y también Jordan empató la mejor primera vuelta de un defensor de título, por lo que el español José María Olazabal compartirá ese registro que logró en 1995.

Otra estadísticas que afirma el nuevo poderío del estadounidense en el Masters son las nueve vueltas que ha jugado en Georgia. El total de sus nueve tarjetas entregadas suman un total de -29. En las primeras nueve vueltas de Tiger Woods acumuló -21, Jack Nicklaus par, Tom Watson +3, Nick Faldo +10, Gary Player +18 y Arnold Palmer +19.

El texano está en todas y en este momento está jugando los primeros nueve de la segunda vuelta, alargando su liderato a punta de dos birdies. ¿Podrá Spieth quedarse nuevamente con la chaqueta verde? Sus números que dejó el primer día, al menos, juegan a favor para su bicampeonato.