Foto: Puro Golf

Matías Calderón se mete con fuerza en la zona de clasificación para el Sunshine Tour. Hoy, en la tercera ronda del Q-School Final, ha rematado con una vuelta de 69 (-3). Hasta ahora, está empatado en el Puesto T27 (-3), suficiente para conseguir estatus y tendrá que esperar a los otros grupos para saber si se mantiene. 

Matías ha tenido que imponer esta vuelta de -3. Otro par de cancha o similar lo alejaba, e incluso lo comprometía con el corte. Vida o muerte. El chileno salió con los dientes apretados en el Randpark Golf Club de Sudáfrica y consiguió cinco birdies. No, no mentíamos cuando dijimos que iba a contraatacar. Cumplido. Eso sí, lo rico de su score tuvo un pequeño sabor amargo sobre el final. Un bogey en el último hoyo le privó de colocarse más adelante. Basta con mirar la tabla para decir que ese detalle marcaba la diferencia. Pero así es el golf, esencial mirarlo con altura de miras e irse conforme. 

Ahora Matías se ha instalado en la zona que arde. Ahí nadie se salva del medidor de la presión. Pero con la vuelta de hoy sabe que si la repite avanzará otros lugares más. Este miércoles lo hizo mediante 20 puestos. Un recordatorio necesario. Porque así deja en su radar que el bajo 70 es donde hay que atacar para asegurar la clasificación dentro de las dos rondas siguientes. 

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