Foto perteneciente a Little Rock

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La certeza de un buen golf lo tiene incorporado Matías Calderón. Arrasante. En la ronda final del Sahara Kuwait Championship presentó una tarjeta de 62(-10) y de pasada, empatar el récord de cancha.

El escenario fue el Sáhara Golf and Country Club. La vuelta, además, le permitió salir primero en amateur en el torneo del Mena Tour y T3 en el tablero general. 

La hazaña fue así: tres birdies en los primeros nueve. Luego, tres birdies en línea en el regreso y, con un bogey entremedio, remató para bajarse dos veces más. No se cansó de meter. Sin respiro. Con esto logró su mejor vuelta en un torneo y la del certamen. 

Lo mejor de todo es que llega en un perfecto momento para la semifinal del Q-School del European Tour. La realidad es que depende de él para clasificar. No tiene que inspirarse ni esperar un milagro. Matías necesita jugar a su estilo y se meterá entre los 25 mejor para la final. 

Mena Tour

El circuito del desierto ha sido la mejor preparación. Matías está jugando un juego de maravilla, pero este tour ha servido para sentir el ambiente de competencia. Y claro, experiencia. Ahora Matías está T3 en el Orden de Mérito y el primero a fin de temporada recibirá una invitación especial para jugar un torneazo del European Tour. 

Para el otro chileno, Antonio Costa, ha sido un cierre con firma de compromiso. Es que después de terminar T37 (+1) en el Sahara Championship, el valdiviano cayó un puesto en el Orden de Mérito del Mena Tour. Su 5º le permite entrada al Sunshine Tour, pero no a la final del Q- School del Asian Tour (los primeros tres). Pero hay que poner calma. Quedan dos torneos en Omán y el segundo es la final, que duplica el monto a repartir de cualquier torneo común. Así que queda todavía, pero ahora es la parte más importante de la carrera.

De los chilenos que tanto se ha hablado, por fin están en su momento decisivo. El futuro de ellos dependerá de lo que suceda en esta parte final del año. Y para Costa, estas dos semanas se juega la vida.