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Hace un par de años habían dos jugadores que se peleban el poder del golf mundial: Phil Mickelson y Tiger Woods. Y cuando a ambos lo trataron de juntar en la Ryder Cup poco y nada hicieron al respecto. Esto no solamente pasa en el golf, también en el tenis y fútbol cuando juntas a súper estrellas.

Es que cuando jugaron juntos en la Ryder del 2004, perdieron sus dos partidos. En Oakland Hills cayeron en Fourboll por 2 y 1 ante Colin Montgomerie y Padraig Harrington. Luego, en el duelo de la tarde, salieron derrotados por el foursome con uno abajo ante Darren Clarke y Lee Westwood. Y esa vez Estados Unidos perdió por goleada: 18,5 a 9,5. El resultado es que nunca más jugaron juntos.

Phil, 12 años después, explica ante la sala de prensa de la Ryder el fracaso de una pareja que daba miedo.

“Hal Sutton nos dijo dos días antes de que empezara la Ryder Cup que íbamos a jugar juntos y no nos dio tiempo a prepararlo bien. Ya un año antes, Tiger descubrió en la Presidents Cup que no se encontraba nada cómodo jugando mi bola. Él utilizaba una con mucho spin, mientras que la mía tenía muy poco. Así las cosas, yo dediqué los dos días previos a la Ryder a entrenar con la bola de Tiger para tratar de hacerme a ella. No pude preparar el campo como a mí me gusta, como suelo hacer en los majors, estudiando los greenes, las zonas alrededor de green, el rough… Nada. Dediqué cinco horas cada día a trabajar con la bola de Tiger para intentar adaptarme. Es un ejemplo de la importancia de un capitán. Puede llevarte a fracasar con sus decisiones y nosotros fracasamos”, explicó Mickelson.

Fuente: Ten-Golf