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Erin Hills detuvo el festival este viernes para la segunda ronda del US Open. El Pebble de Wisconsis aclamó sangre y lo consiguió. Pero no más. Después que 44 jugadores bajaran el par en el primer día y del vueltón inaugural de Fowler de -7, dos registros que se convirtieron en récords, una vuelta de tuerca ha sucedido en la segunda jornada. El hecho de que se sigue liderando con -7 lo dice todo.
Tampoco bajó mucho el porcentaje de scores bajo par, pero Erin Hills se encargó de mutilar a los mejores. Por primera vez en un Major que los tres mejores del mundo por ránking no pasaron el corte. Hablamos de Dustin Johnson, Rory McIlroy y Jason Day. Todo esto para explicar que Joaquín Niemann no pasó en vano por la cancha de Wisconsis.
El chileno logró el mejor acumulado de un chileno en un Major. Totalizó, finalmente, cinco sobre par en una cancha que destruyó a los mejores tres del mundo por primera vez. Niemann desplazó a Hugo León (+8 en Pebble Beach) y Matías Domínguez (+8, The Masters). No es una comparativa. Pero sí una demostración que Joaco se paró de tú a tú contra los mejores del mundo profesional.
Es un primer Major donde Joaco lo recordará. Ahí debutó y no hay pensamientos cuestionables de por qué no pasó el corte. El chileno le quedan muchos Grandes por disputar en su carrera. Por ejemplo, si juega la Qualy para el The Open, también podría estar presente. Mientras que en el próximo US Open tendrá revancha. Porque si se mantiene en el liderato mundial hasta el próximo 23 de agosto clasificará a la edición del 2018.
La revancha hasta tiene escenario Shinnecock Hills Golf Club. Ahí se jugará la próxima edición del US Open, cuya cancha ha recibido cuatro veces a este torneo. El último fue en 2004 cuando lo ganó el sudafricano Retief Goosen. De todas maneras no hay nada escrito y nos quedamos con el presente. El hecho de que Niemann haya sido el segundo mejor (empatado) latinoamericano del Abierto estadounidense y que dos chilenos estuvieron presentes en dos Majors consecutivos, nos basta para orgullecernos de la actual generación de golfistas nacionales que poseemos por el mundo.