PGA Tour Latinoamericano

Joaquín Niemann arrancó a fondo en la primera ronda del Junior Orange Bowl. Una vuelta de 67 (-4) deja convencido al chileno: quedó 2º y a dos líder, el australiano Karl Vilips. 

Fue la vuelta necesaria para empezar con la misión de quedar en la historia. Además, su arranque trae un buen presagio. Joaco hizo el mismo 67 (-4) con el que debutó en 2014, año en el que consiguió su primera victoria en este torneo. Esta vez, a diferencia, parte 2º.

De las tres veces que ha jugado este certamen, esta es la primera que no parte puntero. En ambos lideró en la primera ronda. Pero ese es un detalle. Niemann cumplió.Su juego está diseñado para cazar y sacar de quisio al rival.

Hoy en el recorrido de Biltmore Golf Course obedeció a cabalidad sus instintos. En los tres pares 5 anotó birdies y repitió otros tres para pagar con dos bogeys a la cancha. Así llega con perfectas condiciones para atacar en la segunda jornada.

Ahora son tres rondas donde la regularidad ofrecerá el derecho de manejar el liderato. Téngalo por seguro. Por ejemplo, si Niemann sigue al ritmo de los bajo 70 no habrá duda que en la última ronda estará en la última salida. Y sabemos que en ese escenario es letal.

El otro chileno en disputa es Benjamín Saiz. Complicado debut para Benja. Venía con buen sabor, era un debut convincente válido en un torneo tan prestigioso como este. Pero un doble bogey en el 17 dejó patas arriba una vuelta que venía para el +3. Finalmente firmó una tarjeta de 76 (+5) y se instala en el T37.

Así, Joaco empieza por buen camino en Florida. Mejor latino y sólidamente en los primeros lugares para comenzar a pensar en una victoria que sería inédita en la historia del golf juvenil.