Hay fiesta en el golf. El evento se llama Players Championship, considerado como el quinto major y donde los mejores jugadores se reúnen en una cancha única en el planeta. Y claro, desde el Masters de Augusta no se juntaba le elite mundial y en el Stadium Course de Sawgrass estarán todos los top 50 del ránking mundial, salvo el inglés Lee Westwood y el sudafricano Charl Schwartzel.

El prestigio, el dinero repartido y la gran cancha hacen que este torneo sea único. Lo primero porque con el correr de los años el Players se ha convertido en un evento que es fiesta en el golf y donde es considerado como el quinto major. Quien lo gane quedará en la historia y muchos de los grandes jugadores no han podido escribir su nombre. Desde hace unos años es un gran desafío salir victorioso.

El dinero también lo hace particular, cuyo monto incluso supera al de los majors. Nada más que 10.5 millones de dólares se distribuyen para quienes pasen el corte y 1.890 par el ganador.

La cancha es el tercer punto que por lejos le da más prestigio al campeonato. Sawgrass es uno de los mejores campos del mundo y ofrece un hoyo único: el 17. Cada jugador que parte su vuelta sabe que se le aproxima el green rodeado de agua. Para los espectadores en vivo y por televisión disfrutan de esta obra maestra, que en ningún otro torneo se lo entrega.

Deane Beaman le encargó a Pete Dye el diseño de la cancha y le dio algunas indicaciones.  La primera:  el primer campo con estadio. La otra fue todo un plan pensado en los golfistas y el espectador. El torneo tenía que ser un espectáculo, ese fue el propósito y por ello partieron con la idea que en los primeros hoyos de cada vuelta fuera de mediana dificultad. ¿Por qué esa decisión? Pues fue elaborada para los eventos profesionales, donde en las primeras dos rondas los competidores salen por los tees del 1 y 10. De esta manera, esos hoyos fueron ejecutados de la siguiente manera: uno doblaba para la izquierda y el otro para la derecha. Luego, en el 2 y 11 respectivamente, hicieron pares 5, para que el jugador tuviera la posibilidad de hacer eagle.

Y la idea del hoyo 17 fue por la esposa del diseñador, Alice Dye, quien le sugirió que rodear el green con agua. Así se ha convertido en uno de los hoyos más famosos del mundo, donde todos los golfistas disfrutamos y que cada jugador siente un alivio extremo cuando coloca sobre el green su pelota, sin importan cuán lejos quedó de la bandera.

¿Qué nos prepara este año en el The Players? Desde 2003 Aaron Baddley es el que ha tirado más pelotas en el agua en el 17 con 13 tiros y lo sigue Phil Mickelson con 7. Y han pasado 6979 golpes desde que Miguel Ángel Jiménez embocara el último hoyo en uno en esa bandera.

Para los más precisos: desde 2003 Ryan Palmer ha sido el golfista que no ha tirado su pelota al agua en el 17 con 26 rondas y lo sigue Jason Dufner con 25. Ambos estarán presentes en esta edición. Y Ojo que Rickie Fowler nunca lo ha hecho y acumula 17 rondas.

Muchos datos más rodean este prestigioso torneo y que cada año es una expectación, pero sobre todo una fiesta. Porque el que más juegue mal en Sawgrass igual lo pasará bien. A disfrutar.