El espíritu olímpico conquistó una alma y esa fue el golf. Este deporte superó cualquier expectativa posible. Tras disputarse el torneo de hombres y mujeres, éxito esa la mejor difinición para aplauidir el regreso.

Las seis medallas que se dieron entre las dos competencias pararon en seis países diferentes. Primero fue el certamen de los hombres. Oro para Justin Rose (Gran Bretaña), plata Henrik Stenson (Suecia) y bronce Matt Kuchar (Estados Unidos). Mientras que en mujeres el orden quedó así: Inbee Park (Corea del Sur), Lydia ko (Nueva Zelanda) y Shanshan Feng (China). En suma, la emoción de las medallas cayó en cuatro continentes distintos. Así se repartió la fama del golf en las olimpiadas.

El espíritu olímpico revivió en Río 2016. Quizás solo en los hombres, porque en teoría la primera ganadora de un oro en las mujeres nunca supo que consiguió una medalla en los JJOO. Así que fue como un debut.

Tampoco defraudó en nivel. Que en los hombre no vinieran los cuatro mejores del mundo no impidió que estuviera a la altura de la competencia. El público recibió emoción y vibración en un final que coronó a tres que se ubican entre los mejores 15 del mundo. Además los tres ganaron un «Grande». Kuchar lo hizo en el Players, que no es un Major oficial, pero que cuenta como si fuera uno para todos.

Lo mismo sucedió con las mujeres. La diferencia que en ellas no faltó ninguna estrella y las tres mejores también son Top 15 mundial (Y eso que Park es 5ª y Ko 1ª).

De los 14 latinos, solo uno consiguió diploma. Ese fue el argentino Emiliano Grillo (T8). En los hombres hubo más decepción que en las mujeres. Porque estaba un poco más accecible de acuerdo al field. Pero tampoco es un fracaso. El Campo Olímpico podía pescar a cualqueira y vacunó a muchos. Del PGA Tour, Jhonattan Vegas y Fabián Gómez; mientras que del European Fabrizio Zanotti y Felipe Aguilar, todos tenían el nivel para luchar. Pero una semana en el golf con una cancha nueva que no conoces es casi al azar.

Mientras que en mujeres, la colombiana Mariajo Uribe (T19) fue la mejor de la región. En este caso, para ellas era más difícil por el fuerte field. A pesar que alguna de ellas, como la propia Uribe, Julieta Granada y Gaby López, han estado en el nivel alto del LPGA, era difícil conseguir medalla.

Ahora, en Tokio 2020 seguramente será distinto el escenario. Sobre todo para los hombres, que seguramente los Spieth, Day o Rory aparecerán y la clasificación será más exigente para los latinos. Y en esa cita veremos una vez más el golf olímpico, con el mismo entusiasmo y, en una de esas, con un latino encendido.