Foto: Chile Golf

Son 17 años, toda una vida por jugar. Joaquín Niemann vivió uno de los match más entretenidos que pueden haber en el golf. Más allá de su derrota, el duelo estuvo tan peleado que no puede haber arrepentimiento alguno por el resultado. Sí, el chileno quedó eliminado en el Western Amateur a manos del inglés Sam Horsfield, un villano para nosotros pero un héroe en el Knollwood Clud de Illonis.

Joaco empezó perdiendo en el 3 y llegando al nueve lo tenía dado vuelta. Pasó lo mismo al revés hasta que llegaron al 17 y el chileno saca un birdie a su propio estilo. Ganar un hoyo a esa altura es más probable que termines llevándote el match. Había chispas en ese momento, ninguno tuvo dos de ventaja en toda la vuelta.
Horsfield fue terco y se levantó del combo que le pegó su contrincante. No por nada ha clasificado por mérito propio en dos US Open consecutivos y supera a cualquiera de su college. Así se fueron a una terrible definición en la bandera del 1.
Niemann hizo lo correcto haciendo un par para seguir pateando el duelo para otro hoyo. Pero el inglés embocó un birdie para llevarse el partido con total justicia. Lo mismo iba a pasar con Joaco. Dos titanes se enfrentaron y uno tenía que caer.
Si hay una conclusión que hay que asumir es el nivel alto del chileno. No hay dudas de que no está preparado para la universidad y prendido en un campeonato pasa por arriba del field. Habrán más Western y US Amateur. En total, está ahí por mérito y más encima se pone a altura de cualquier. Métaselo a la cabeza: Niemann ya no es un niño y al lugar que vaya nunca jamás dará un papelón. Sáquese el sombrero.