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Para el entrenador de Joaquín Niemann, Eduardo Miquel, está todo bien en Joaco. Para Edo está ordenado, consistente y cómodo. Entonces, su dos sobre par tuvo solo un motivo: el putter.
Joaco estuvo de tee a green sólido. Faltó el golpe final, con el que clava su cuchillo en cada torneo que gana. Hoy pegó muy fuerte al drive en Erin Hills, cuya cancha es la más larga que se ha disputado en un US Open. Desde la partida promedió 301 yardas y eso que en un par de hoyos sacó la madera 3. En algunos bombardeó golpes 320 yardas. Así fue que en momentos del día atravesaba por el puesto N°10 como el pegador más largo del field. Hablamos de competencias en ese minuto como Dustin Johnson, por ejemplo.
En los fairways apuntó 10 de 14, mientras que en lo greens tuvo un 72% de regularidad. 13 veces pateó para birdie. Pero, en esa lógica, el putter falló para quemar birdies. Solo hizo uno. Joaco afina ese tiro y otra cosa.
«Joaco jugó muy bien en general. Imagínate, dos sobre par con 33 putter que prácticamente fueron 34 porque en una putteó a orillas del green. Pero estuvo bien. Mañana tiene que entrar un par de putts. El resto del juego está súper bien y ordenado. Consistente. Y sobre todo súper cómo», precisó Edo Miquel.