Este domingo Texas vio el renacer de un niño. Cuatro años pasaron para que el PGA Tour le entregara un trofeo a Sergio García y ese momento llegó en el final del At&t Byron Nelson.

García tuvo que trabajar harto para conseguir su segundo triunfo en este torneo (el primero en 2004). Desde el principio se metió en la pelea, quedando en momentos en el primer lugar. Pero al término de los primeros tres días siempre se impusieron sobre el español. Menos al final. Porque “El niño” entregó una tarjeta de 70 golpes (-2) para acabar -15 al final y empatar con el estadounidense Brooks Koepka. Spieth salió de carrera.

Así se fueron al 18 para desempatar, donde García solo tuvo que tirar un buen drive, subirla de dos y dos putts. Porque Koepka se cayó al agua y le entregó en bandejas el noveno título al español para así empatar la marca que registra su ídolo Severiano Ballesteros.

De esta manera, García es el español más ganador en el PGA Tour, empatado con Seve. Pero además con este triunfo se saca un gran peso de encima.  El nombre de este jugador había sido motivo de crítica, pero este domingo las calló. “El niño” venía con una carga que la traía desde 2012, porque desde ese año no celebraba en este circuito cuando ganó el Whyndham Championship.

Pero sobre todo el peso pesado venía en los desempates. En las últimas tres ocasiones que enfrentó la muerte súbita, las perdió todas y la más reciente había sido en el Players Championship del 2015. Ahora botó esa mala racha y en un momento muy especial.

Porque en menos de un mes viene el US Open y un major es el máximo desafío de este jugador. Nunca lo ha podido ganar y justo viene jugando bien, donde lo confirmó este fin de semana. Este torneo es la debilidad del español.

Y llega con un juego justo y preciso. Está jugando bien. En el circuito clasifica en el 4º lugar del ranking de greens en regulación con un 79% de efectividad. Es decir, sus hierros son su fuerte y el español se deja varias oportunidades para birdie.

Los hierros TaylorMade Psi Tour lo tienen pegando así y a finales de la temporada del 2015 los cambió. Con su reciente triunfo y el ranking de los greenes en regulación son la prueba perfecta del cambio que hizo el español.