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Henrik Stenson es el que mejor le ha pegado a la bola durante estos tres días en Royal Troon. Por algo ha sido el único que ha bajado los 70 en todas las rondas del 145th versión del Open (68-65-68). Pero todo eso queda atrás para jugar un torneo aparte este domingo contra Mickelson.

Ambos vivirán un duelo ardiente. El mismo sueco admitió que será como un Match play. Y si hablamos de juego, a pesar que Phil comenzó como avión, Stenson está jugando mejor y más sólido. Pero en cuanto a cabeza, el california tiene ventaja.

Henrik lleva una mochila pesada en sus hombros. Para partir, ningún sueco ha ganado un major. Para el golf de ese país es una espera interminable, donde sus mujeres han logrado triunfos en Grandes, mientras que los hombre solo «A punto».

Otra carga es la definición. Solo una vez este jugador ha llegado como puntero único en un major. Ese fue en el 2008 cuando disputó el PGA Championship en Oakland. Con -1 y un palo de diferencia, igual que en este Open, no pudo cerrar y quedó 3º.

También ha estado en otras definiciones, aunque no saliendo en la última salida. En su carrera ha conseguido nueve Top Ten con seis tercer lugares, dos cuartos y un segundo. Justamente este último fue en el 2013, cuando ganó Phil Mickelson el Open Championship. Aunque esa vez el californiano llegó 9º el domingo y el sueco 5º. Curiosamente hoy definen los dos.

Lo cierto es que ha sido protagonista de varios cierres de major y no ha concretado ninguno. Ahora, a diferencia de las otras veces, es especial. Porque su juego ha sido brillante desde el tee hasta el green. Pero el domingo de un torneo como este es otra historia.

Otro carga, más liviana que pesada pero igual que influye, es el poder norteamericano en Royal Troon. Los últimos seis ganadores en esta cancha por este torneo han sido estadounidenses. Un dato que puede meterse en la cabeza de Stenson, sobre todo porque representa la bandera europea.

El primer y único ganador en Royal Troon fue inglés. Ese es Arthur Havers que triunfó en el Open de 1923. Y pare de contar. Nunca más ganó un jugador europeo. Luego vino el sudafricano Bobby Locke por el 1950 y en 1962 comenzó el poderío norteamericano con la victoria de Arnold Palmer.

Pero no todo es peso para Stenson. Esta cancha es conocida por ser el primer grande de jugadores. Los últimos tres ganadores (Hamilton, Leonard y Calchevecchia) encontraron su primer major en esta cancha por este torneo. Súmele el de Tom Weiskopf en 1973. Lo único curioso es nunca más triunfaron en uno.

El sueco verá cómo se distribuye el peso y la estrategia para ganar un mano a mano con el peor rival que pudo enfrentar: un zurdo experimentado con seis majors. Pero, ya sabemos, el golf da revanchas.