Foto

Phil Mickelson y Henrik Stenson fueron los únicos en estirar el chicle en la tercera ronda del Open Championship. Ambos llegan con un palo de diferencia para disputar una épica final. Los que siguen, Bill Hass y Andrew Johnston, tendria que correr el viento a favor para darlo vuelta. Casi imposible.

Lo cierto es que el sueco le quitó el liderato y llega con -12 este domingo. Phil con -11. Stenson tuvo un sólido día, repitiendo la mejor vuelta de la jornada con 68 (-3). Su recorrido fue como un tobogán: partió con tres birdies hasta el 4 para luego hacer dos bogeys. Se vinieron abajo los problemas, pero el oxigeno llegó con un putter de 6 metros en el hoyo 10 para par. De ahí para adelante no paró de jugar bien hasta hacer dos birdies más.

El zurdo no jugó su mejor golf en Royal Troon. Le costaban sus tiros, pero el juego corto le salvó de hartas para firmar un 70 (-1). Ambos llegan a una pelea sin filtro para este domingo y lo cierto es que Mickelson empezó al revés que Stenson. Uno partió como avión y pareciera estar aterrizando, porque sus tarjetas son cada vez más altas (63-69-70). Mientras que el Sueco se mantiene en la altura (68-65-68) y no ha bajado los 70 esta semana.

De todas maneras, los domingos en el golf son torneos apartes y mañana no será la excepción. Aunque tendrían que hacer la vuelta de sus vidas para llegar al primer lugar, Hass y Johnston mantienen la ilusión. El estadounidense solo ha tenido vueltas bajo par (68-70-69) y en una de esas se destapa mañana. Mientras que el inglés, un jugador gordo barbudo, cero pinta de golfista y que entró el campeonato por qualy, vive un año de sueño. El 2015 entró al European Tour, este 2016 ganó el Open de España, jugó el US Open y ahora pelea arriba en el Open.

¿Y qué dicen de este tercer día en Royal Troon? Por fin puso sus garras. En la primera ronda anduvo muy pasivo y después el clima bajó algo los scores. Pero este sábado probó a los jugadores. Solo hubo 13 vueltas bajo par y siete inferiores a los 70. El viento generó hartas partidas y hierros que se transformaron en problemas.

Tanto que dejó a hartos jugadores postulantes al título fuera de carrera. El danés Soren Kjeldsen iba viento en popa hasta que hizo +4 hoy. Igual que Sergio García que lanzó un +2, Zach Johnson +4, Keegan Bradley +5, entre otros. Dustin Johnson no jugó tan mal y firmó 72 golpes (+1) para quedar -1. El que tuvo más frustración, por lejos, fue Rory McIlroy.

El norirlandés está mal de la cabeza. Con sus dichos polémicos sobre el Golf en los JJOO,  y sin títulos importantes en el último tiempo, no logra encontrar el centro. Primero vino unos días antes que todos para entrenar en Royal Troon, luego vivió complicaciones en los bunkers de las rondas de práctica y esta semana no ha podido meter nada hasta jugar mal este sábado. Todo eso contribuyó para que rompiera su madera 3 en el hoyo 16. Calentura máxima.

Por su parte, Emiliano Grillo sigue sólido y no le teme a los majors. Todavía es joven para venir y pasar por arriba de todos. Pero este es su primer año jugando Grandes y en los tres ha superado el corte. Hasta ahora, podría sumar dos Top 20. 17º en el Masters Augusta y va 18º en el Open, donde de nuevo repitió una tarjeta de 72 (+1) para quedar par en total.

Mañana será una agradable despertada para quedarse viendo el Open. Porque veremos una auténtica final entre dos jugadores que buscan algo importante en su carrera: por un lado el reconocimiento de ganar seis majors o, por el otro, lograr su primer grande.