Si Tiger Woods estaría clasificado para los Juegos Olímpicos, ¿iría a Río 2016 para representar a su país ? ¿O sería uno más de la lista que se excusaría con el zica?

Hace años, cuando se luchaba para que el golf fuese un deporte olímpico, nos imaginábamos a un Tiger presente. La escena del californiano probándose una medalla de oro en ese entonces no era ficción. En el presente sí. Porque si alguien vamos a extrañar en el evento olímpico ese será el golfista estadounidense. ¡Cómo no va estar en el debut tras 112 años!

Qué Jason Day, Rory McIlroy o Adam Scott. Será Tiger a quién extrañaremos. Con seguridad afirmamos que si estaría en condiciones de jugar y clasificado no se perdería este evento. Si no está de acuerdo, compruebe usted mismo cuando en 2009 dijo estas palabras:

«Si no estoy retirado para entonces, sí jugaría.» En esa misma conferencia de prensa a Tiger le preguntaron nuevamente y asintió. Seis años después, justo hace 365 días en la previa del World Golf Championship Bridgestone Invitational, afirmó que lo que se vivirá en los Juegos Olímpicos será único. ¿Y saben por qué lo dijo? porque «sería una oportunidad para darle crecimiento y visión a este deporte a nivel mundial». Y claro, se lamentó por no estar presente en el torneo.

Y no deja de tener razón el californiano. Es un acto egoísta no jugar este deporte cuando estás clasificado. El hecho que el golf esté tras 112 años de ausencia es una oportunidad para hacer crecen en cada rincón del mundo esta disciplina.

No queda dudas la respuesta de la pregunta que pusimos al principio de esta nota: Tiger con orgullo participaría en los JJOO Río 2016.

¿Qué dicen ustedes?