Hace un buen rato que un sudafricano no ponía patas arriba al golf. Hoy sucedió en Royal Birkdale con Brandon Grace, que superó el récord de todos los tiempos de un Major: bajar los 63 en una vuelta. Hizo 62. La más baja de un Grande. Histórico. Así todo, este registro notable pudo haber sido aún más sorprendente si no hubiese sido por el factor Spieth.
Jordan está sublime. Sí, Grace se llevó los asombros, pero Spieth tiene el Claret Jug agarrado con una mano. Solo falta la otra y hace historia. Porque si el texano se impone mañana se unirá a Jack Nicklaus como los únicos golfistas que han ganado tres de los cuatro Majors hasta los 23 años.
Todo hace pensar que Spieth ganará este domingo. Pero los torneos se juegan hasta el último tiro, sobre todo en Majors. Sin ir más lejos, la caída en el corazón del Amen Corner para el Masters del 2016 sigue viva. Aunque esa caída puede ser un arma de doble filo. Todo indica, por lo que ha demostrado esta semana en Royal Birkdale, es que se curó de esa herida y la tomó de experiencia. En estos tres días nunca ha desaparecido y ha estado cuando tiene que estar. Ayer, cuando todos cayeron, fue uno de los ocho que bajó el par. Y hoy, cuando caían como moscas los birdies para todos, tuvo la tercera mejor vuelta del día tras un lúcido 65 (-5) y que lo tiene firme en el liderato con tres golpes de ventaja.
Spieth supera a Matt Kuchar por tres golpes. Podrá ser un interesante duelo para mañana. Kuchar está en el grupo que no han ganado Majors y podrá seguir de los primerizos (García y Koepka) para este 2017. Tampoco será el único que le pise los talones a Jordan. También están el mismo Koepka (-5), Grace (-5), Matsuyama (-4), D.Johnson (-3), Stenson (-3) y para de contar. Los mencionados, aparte de Kuchar, tendrán que ver cómo cae Spieth para alcanzarlo, como además de firmar una tarjeta baja. Así todo parece indicar que el Mr. Sonrisas (Matt Kuchar) podría ponerle el hombro.