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Toto Gana ha finalizado su participación en el Masters Augusta. El fin del sueño propio. No importa dónde haya terminado el chileno, lo importante ha sido su manera de pararse en Augusta National: público masivo, cámaras por todos lados y codeándose entre los mejores del mundo. Uno más de ese glamour.
Hoy terminó con una vuelta de 80 (+8). El final fue amargo. Su juego daba señales que pudo haber sido una tarjeta mucho más baja. Incluso, por algunos momentos, su score venía siendo motivo de ilusión. Toto terminaba los últimos cuatro hoyos a lo grande. Dos birdies de maravilla. Les contamos.
El primero ocurrió en el Par 3 del Hoyo 6. Hierro a la derecha y Toto hace un chip como si fuera con la mano para embocarla. Tiro de sueño. En Augusta, con gente. Inexplicable. Pero el del Hoyo 9 fue de crack. Como si hubiese sido obra de un propio Rory o Spieth. Desde las 150 yardas, y en el rough, un impecable golpe la deja a la altura de la bandera a cuatro metros Cloc. Toto se iba al 10 con la cabeza en alto y el pecho inflado. Señores, el corte no estaba lejos.
Muy pocos jugadores han terminado con vueltas de Par o mejor en los primeros nueve hoyos durante esta jornada. Ya sabremos la estadística al hueso cuando acaben todos. Luego, vino el debacle en los segundos nueve. En el 10 hubo un bogey normal. Muy repetido en este Masters. Pero en el 12 el chileno lo sacaron de juego. Fue una maldita sacada de bunker (el de atrás) que cayó en la laguna. Anotó un doble y para adelante no fue lo mismo: bogey en todos los hoyos hasta el 17, donde culminó con dos pares.
Toto se puede ir en lo alto y con un peldaño en la experiencia. Esta participación en el Masters seguro será el coeficiente común de sus próximas actuaciones para toda su carrera. Y esa gran carrera que aspira el chileno lo podrá tener otro año más en búsqueda de su revancha en Augusta National. Para todo el mundo este jugador no se llama ni lo reconocen por Tomás Gana. Es Toto Gana.