Mark Tullo atravesó un camino largo y complicado para volver a vivir lo que son los primeros lugares. Y todo ocurrió en el Made in Denmark del Challenge Tour con un final redondo. 

Si algo le costaba al chileno eran los cierres de campeonato y las consecuencias las tuvo. El año pasado perdió la tarjeta del European Tour porque a última hora aparecía la bestia para dejar otra frustración. Pero ahora dijo lo contrario. Fue trabajado o no, el proceso tuvo sus frutos porque el golfista anotó una última tarjeta de 66(-5) en el Aalborg GC para avanzar hasta el 6º puesto con -9 en total. 

Su score empató la mejor vuelta del día. Y si algo supo Mark desde el principio fue que estaba inspirado. Porque del 1 al 3 anotó birdies. De ahí se las arregló para seguir embocando más. 

Un bogey apareció antes de marcar dos birdies más en la ida. Mientras que en los segundos nueve hizo otros dos birdies y un bogey en el 18. En suma, su actuación en el torneo permitió que lograra su mejor resultado en el año y volver a culminar en un Top Ten desde marzo del año pasado. Otra razón para celebrar su 6º puesto es que este año ni siquiera había saboreado un Top 20, solo finalizando 23º como su mejor rendimiento. 

Así que si algo valió la pena para Tullo fue su constancia para llegar a otro buen resultado. El tiempo le dio la razón y cada caída la recicló. Porque los buenos jugadores pueden volver a nacer y este jugador mostró señales de vida en el final del Made in Denmark. 

Ahora solo queda seguir validando buenos resultados y la confianza volverá sola como un perro arrepentido. 

Tullo tampoco miró de lejos el trofeo. Le faltaron tres golpes para alcanzar al ganador alemán Bernd Ritthammer, quien triunfó con -12.