Hace al menos una década, como hoy sucede con Niemann, Pereira y compañía, había una generación que prometía en el golf chileno. Hoy, con años transcurridos de gloria y fracaso en sus zapatos, el destino los paró en el mismo circuito.
Se trata de Benjamín Alvarado, Hugo León y Santiago Russi. Los tres de una generación que prometía. Y en cierto sentido cumplieron esa promesa. Pelón triunfó en el PGA Tour de Canadá con dos títulos, jugando además el US Open y torneos del PGA Tour. Justamente en ese circuito llegó Benja, siendo el único chileno en alcanzar esa meta. Mientras que Russi, que a pasar que no ha ganado en el extranjero, ha podido mantenerse en el extranjero. Hoy los tres están en el PGA Tour Latinoamericano y apuestan para «Volver a Empezar» en esa competencia.
El jueves se jugará el Flor de Caña Open en Nicaragua y ahí estarán los tres, además de Christian Espinoza. El destino lo ha llevado hasta aquí y esa generación dorada quiere instalar el respeto. León está evaluando jugar aquí. Lo invitaron para el Abierto del Paraguay y por su 11° puesto clasificó para este torneo. Uno nunca sabe lo que pasará este fin de semana. De todas maneras, seguirá probándose en el Web.com Tour, donde participará en la primera fase del Q-School.
Benja ha vivido más el fracaso que el éxito en el último tiempo. Hoy está en el PGA Tour Latinoamericano para dar una vuelta de tuerca en su carrera. Algo vendrá. Un jugador de esta calidad no puede ni debe quedarse sin el triunfo después de tanto tiempo. Mientras que Russi podría estar viviendo sus últimos torneos en este circuito. Ahora es su plan B. Ni siquiera tiene estatus. Entonces su objetivo número uno es el European Tour. Ahí disputará la primera fase del Q-School en Austria. Si avanza a la segunda etapa y sigue hasta la final, al menos, conseguirá tarjeta para el Challenge Tour. De fracasar postulará a invitaciones, como pasó ahora con el Flor de Caña Open, o disputar los Monday Qualy del circuito latinoamericano.
Esa la realidad de una generación dorada del golf chileno. El golf es así y hay que tener en claro que el fracaso aparecerá cuantas veces quiera. Lo importante es saber levantarse de esas caídas y aprovechar cada chance que da el destino, como la que ha dado esta semana, parando a estos tres golfistas en un mismo campeonato y que desde niños soñaban que iban a jugar juntos en el PGA Tour.